Toda Castilla-La Mancha se encuentra desde el pasado sábado 24 de marzo, y hasta este domingo 1 de abril, en peligro medio por incendio forestal, por lo que en esta Semana Santa se recomienda a la ciudadanía que tenga en cuenta una serie de recomendaciones en el medio natural para evitar emergencias de este tipo y se extremen las precauciones en los espacios naturales.

Desde el Servicio Operativo de Extinción de Incendios Forestales (SEIF) de Castilla-La Mancha dependiente de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, se recuerda que en general, está prohibido hacer fuego en cualquier zona forestal y en el caso de las áreas recreativas acondicionadas específicamente para ello, como barbacoas de obra, y siempre fuera de las épocas de riesgo alto o extremo, es recomendable cerciorarse primero que está permitido y que se extreme la precaución durante su realización y a la hora de apagarlo, asegurándose que no quede ningún rescoldo que lo pueda reavivar y con ello iniciar un incendio.

Entre las medidas de prevención que se pueden adoptar si se viaja o se realiza una excursión en el medio natural durante estos días festivos, también, se encuentran algunas del día a día, como apagar bien cerrillas y cigarrillos y nunca tirarlos por las ventanillas del coche, menos aun estando encendidos, pudiendo provocar un incendio de cuneta que se extienda a zona forestal.

Así, está prohibido abandonar botellas, objetos de cristal, basuras o residuos en el medio natural ya que pueden provocar o favorecer un incendio forestal.

En el caso de quema de rastrojos o restos vegetales, se debe solicitar la autorización previa necesaria y seguir una serie de indicaciones para evitar un desastre natural y poner en riesgo la propia seguridad de la persona. De esta manera, se recomienda no ejecutar las quemas en los días de viento o cuando exista una sequía acusada, pese a no estar en riesgo alto o extremo por incendios forestal (en estas épocas quedan prohibidas). Además, la quema debe estar vigilada en todo momento y es recomendable hacerlo en montones pequeños de restos, siempre, teniendo al lado los mecanismos adecuados para sofocar el fuego y, en caso de que el humo afecte a la población o a carreteras, la quema deberá suspenderse, no dejando nunca rescoldos.

Siempre, en caso de producirse un incendio o si se observa una situación negligente de terceras personas, debe ponerse en contacto con el Centro de Emergencias 112.

El Plan INFOCAM, activado todo el año

El Plan INFOCAM, de la prevención y de la extinción de incendios forestales en Castilla-La Mancha,  permanece activado durante todo el año, bien en situación de alerta o de emergencia.

Así, y de acuerdo con la evolución anual normal de las condiciones ambientales, se fijan una serie de épocas de peligro.

En este sentido, con las últimas modificaciones del Plan realizadas en 2017, se establecen cuatro períodos de peligro: bajo, medio, alto y extremo, teniéndose en cuenta los periodos del año clasificados en consideración a los antecedentes históricos sobre el riesgo de aparición de incendios en Castilla-La Mancha y sobre la incidencia de las variables meteorológicas en el comportamiento del fuego.

Durante la Semana Santa del año pasado, desde el 8 y hasta el 16 de abril, se produjeron en la región un total de 42 incendios forestales, de los cuales, 32 fueron conatos de menos de una hectárea. Estos incendios afectaron a más de 90 hectáreas de superficie forestal y la mayoría de ellos, un 42 por ciento, lo fueron por negligencias y causas accidentales, por lo que se vuelve a solicitar la colaboración ciudadana para evitar este tipo de situaciones que afectan al medio natural y que pueden poner en riesgo la vida de las personas.

Castilla-La Mancha cuenta con casi 8 millones de hectáreas de superficie, siendo la tercera Comunidad Autónoma española por extensión. En el territorio regional se encuentran una gran diversidad de hábitat naturales, que van desde los típicos de zonas más septentrionales, como los bosques de carácter eurosiberiano y los propios de la alta montaña, hasta los característicos de zonas subdesérticas, estando muchos de estos hábitats catalogados como de protección especial.