La Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha comparte en su web la noticia de la clasificación de Castilla-La Mancha para la final de la Copa de la Regiones de UEFA.

Castilla La Mancha se mete en la final de la Copa de las Regiones de UEFA tras disputar un brillante y serio encuentro, que terminó sin goles, culminado con la serenidad de los futbolistas en los lanzamientos de penalti. La final se jugará el próximo domingo, a las 11,30 horas, ante el vencedor de Aragón y Castilla y León. El encuentro será retransmitido por Castilla La Mancha Media vía streaming, a través de esta página web, y esta Federación de Fútbol cubrirá el evento con crónica y galería de fotos además de twitter.

Un partido sin goles no siempre resume un pobre espectáculo.  Es el caso de estas semifinales de la XI Copa de las regiones de UEFA donde Castilla La Mancha y Valencia nos han brindado un excelente encuentro, de poder a poder, con momentos para cada uno de ellos aunque, a los puntos, Castilla La Mancha habría sido digno merecedor de la victoria en los 90 minutos de juego. Al final los penaltis decidieron el ganador y ese fue Castilla La Mancha, que llegó más decidido a esa última fase, con mayor claridad de ideas y mayor ambición.

En una primera mitad que fue de menos a más conforme discurría el tiempo, las selecciones de Castilla La Mancha y Valencia han respondido a las expectativas de su condición de semifinalistas de esta XI Copa de las Regiones de UEFA. Dos equipos serios, con un gran equilibrio, que han disputado cada balón como si fuera el último. Como consecuencia de esa intensidad Castilla La Mancha sufrió un prematuro contratiempo, la lesión de Manu Monteagudo, en el minuto 10. En una disputa se fue al suelo y se le salió el hombro. Una lesión muy dolorosa que le obligó a abandonar el terreno de juego. Su puesto lo ocupó Moya, muy entonado todo el partido. Y es que, cuando se trata de coronar Europa, la motivación se multiplica exponencialmente. Antonio Cazalilla dibujó un sistema con cuatro defensas, un pivote por delante para asistir a cuatro centrocampistas y un solo punta. La intención bien clara pasaba por tener el control del partido, partiendo desde una buena defensa para salir con velocidad a través de los velocísimos Adighibe y Javier Velázquez. Valencia, por su parte, confiaba sus bazas en una salida de balón bien rumiada, asistiendo a su jugador más peligroso en ataque, Ubach. Con esta dinámica Valencia cogió el dominio del balón pero no creaba peligro a una ordenada defensa castellano manchega. Tan solo un puntual error de la zaga permitió que Ubach se plantara solo ante Javi Alonso, pero su intento de disparo golpeó más en el suelo que en el balón, llegando éste mansamente a las manos del portero. Con el inexorable paso del tiempo fueron apareciendo los espacios y eso lo aprovechó el equipo de Antonio Cazalilla para estirar sus líneas, principalmente por banda derecha, donde Javier Velázquez se proponía como un auténtico estilete. Así llegó la primera para Castilla La Mancha, en el minuto 31, cuando Javier se deshace de su marcador y se saca un zapatazo que saca el portero valenciano con la punta de los dedos, muy cerca de la escuadra. Y a renglón seguido Adighibe recibe en la frontal del área y dispara pero demasiado flojo. Eran los mejores minutos de Castilla La Mancha y es que, de dominado pasó a ser dominador, jugando con criterio y fluidez. En estos momentos llegó la jugada mejor trenzada del conjunto de Cazalilla, con una perfecta salida de Moya, con apertura hacia la banda derecha, donde Javier Velázquez la ponía al punto de penalti con absoluta precisión, pero ahí llegó una décimo de segundo antes la zaga valenciana para desbaratar un seguro remate de Adighibe. Y con estas mejores sensaciones castellano manchegas finalizó la primera mitad.

La segunda parte se inició como terminó la primera. A Castilla La Mancha se le veía más metida en el partido, denotando una mejor disposición sobre el terreno de juego e incluso mayor ambición. Pero a Valencia no se le puede dar un metro porque atesora un talento fuera de toda duda. Sin embargo se trataba de un gran momento de Castilla La Mancha. Primero dispuso de un dos para dos entre Adiguibe y Javier Velázquez, pero se entretuvo en demasía este último cuando gozaba de una ocasión pintiparada. Después, el equipo entero apretó en bloque y creó una sucesión de jugadas de peligro que no llegaban a materializarse por pequeños detalles, aunque el runrún del público permaneció latente durante varios minutos, y es que el balón rondaba la portería valenciana con excesiva facilidad. El técnico valenciano vio el agujero y realizó tres cambios casi consecutivos para intentar arreglar el desaguisado que le estaba creando Cazalilla, quien también entró en la ronda de sustituciones, dando entrada a Dani Cabanillas por Adighibe, lo que no varió en absoluto el dibujo. Pasaban los minutos y no se abría el marcador, una situación que obligaba a no cometer un solo fallo. En esta fase del partido emergió Javier Prada, un jugador que parecía tener más gasolina que los demás, lo que unido a su exquisita clase provocó que el centro del campo se hiciera castellano manchego. En realidad, el equipo de Cazalilla, en su conjunto, proponía más juego, más equilibrio y más fe, incluso mayor veteranía, y esos espacios que generaban la partición del equipo valenciano, entre la defensa y el ataque, eran perfectamente ocupados por los centrocampistas castellano manchegos, situación propicia para recoger todos los balones de esa área de influencia y asistir a las bandas, tanto a Gerica como a Javier Velázquez, este último jugador que se retiró fundido dejando paso a Carlos Lominchar, ya en el minuto 88. El partido agonizaba y la actitud de los 22 futbolistas, digna del mejor partido de copa, se antojaba inconmensurable. Ya en tiempo extraordinario, Dani Cabanillas disputó un balón con el central valenciano y se lo llevó por garra para irse solo a portería contraria, pero el balón salió repelido hacia José Luis Delgado, que se hallaba en posición de fuera de juego. Una lástima porque era una ocasión inmejorable. Y terminó el partido. La suerte de los penaltis decidirían el combate. Y en ese lance Castilla La Mancha le ganó la partida a su oponente, lanzando con total serenidad, la que no tuvo Valencia, que falló dos penaltis que le penalizaron con la derrota. Castilla la Mancha fue de menos a más y terminó muy superior a su rival. La lástima fue la lesión de Manu Monteagudo, a quien le deseamos una pronta recuperación. Por el equipo castellano manchego marcaron Gerica, Moya, Dani Cabanillas y José Luis Delgado. No hizo falta que lanzara el quinto jugador ante los dos fallos de Valencia.

Ficha de partido:

Resultado: Castilla La Mancha 0 – Comunidad Valenciana 0.

Vence en los penaltis Castilla La Mancha con goles de: Gerica, Moya, Dani Cabanillas y José Luis Delgado. Por Valencia marcaron Solano y Brian y fallaron Kike y Abel.

Alineaciones:

Castilla La Mancha: Javier Alonso, Roberto Cuevas, Daniel Cabezuelo, Manuel Monteagudo, Javier Velazquez, José Luis Delgado, Javier Prada, Daniel Gerica, José Manuel Muñoz, Adighibe Uzochukwu, Alejandro Neila. También jugaron: José Ramón Moya, Dani Cabanillas y Carlos Lominchar.

Seleccionador: Antonio Cazalilla

Comunidad Valenciana: Pablo Coronado, Brian Pallares, Christian Contreras, Rubén Ubach, Enrique Torrent Kike, BENIto Espinosa, Miguel Ardevinez, José Alberto Hernandez Axo, Enrique Capsi, Héctor A. Fernández Ayo, Sergio Boix. También jugaron: Víctor García, Rubén Solano y Francisco Abel Pérez.

Seleccionador: Eduardo Revert

Arbitros: Andrés Armando, Francisco Mur, Cruz Lafuente y Pedro Barrio.