El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina subrayó la postura del Gobierno de Castilla-La Mancha, que considera que junto a la ciudadanía y el empresariado se pueden conseguir tasas de crecimiento iportantes para la economía regional, permitiendo así generar empleo y reducir la pobreza.

Así lo ha puesto de manifiesto Ruiz Molina, durante su intervención en el debate general en las Cortes regionales, en el que ha valorado la política presupuestaria que está desarrollando el Ejecutivo de Emiliano García-Page, ya que está permitiendo un crecimiento económico sostenido de la región.

La política presupuestaria del Gobierno regional, explicó Ruiz Molina, es “redistributiva”, esteá dirigida a incentivar la inversión y la creación de empleos, y que es compatible con el control férreo de las finanzas públicas, que ha permitido a Castilla-La Mancha una reducción del 50% de  la necesidad de financiación que había al inicio de la legislatura y que superaba los 500 millones de euros.

Además de permitir un crecimiento sostenido de la economía, la política presupuestaria que está desarrollando el Gobierno regional está colaborando, fundamentalmente, al cumplimiento de dos objetivos importantísimos, como son la reducción de la tasa de desempleo y de la tasa de pobreza.

De acuerdo a los datos conocidos de la Encuesta de Población Activa (EPA), Ruiz Molina destacó que la tasa de paro se redujo diez puntos desde el inicio de la legislatura, pasando del 27 por ciento en el segundo trimestre de 2015, al 16,7 por ciento en el tercer trimestre de 2018.

Además, desde el inicio de la legislatura se han creado 96.800 puestos de trabajo, lo que supone un incremento de la ocupación del 13,4 por ciento.

En relación al índice de pobreza, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2017, la situación de privación material severa en Castilla-La Mancha se ha reducido a la mitad en esta legislatura, situándose por primera vez por debajo de la media nacional.

La política presupuestaria del Gobierno regional tiene efectos positivos para la economía

Ruiz Molina continuó su intervención indicando que los instrumentos de política presupuestaria puestos en marcha por el Gobierno de García-Page están logrando efectos positivos en la economía regional, como son la creación de 8.900 empresas a lo largo de la legislatura, alrededor de 201 empresas al mes, o que la inversión extranjera se ha multiplicado por tres desde 2015. En el ejercicio 2018, Castilla-La Mancha es la cuarta comunidad autónoma con mayor atracción para la inversión extranjera.

En definitiva, ha continuado Ruiz Molina, el Ejecutivo regional está “sembrando la simiente para que Castilla-La Mancha se convierta en un importante polo de atracción empresarial, como se refleja en importantes indicadores económicos”.

En este sentido, Ruiz Molina se ha referido al Índice de Confianza Empresarial, que según los últimos datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en relación a este indicador, Castilla-La Mancha está 11 puntos por encima de la media del país, situándose en el primer puesto de este ranking a nivel nacional.