La Gerencia de Atención Integrada de Hellín, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, continúa mejorando las condiciones de confort para los familiares de pacientes críticos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos. Para ello, una de las últimas medidas que ha adoptado ha sido la habilitación de una residencia compuesta por dos habitaciones climatizadas, cocina-estar con televisión, nevera y horno, así como un aseo con ducha.

Una nuevo espacio construido dentro del propio Hospital que permitirá una estancia temporal de aquellas personas cuyos familiares deben permanecer hospitalizados durante un largo periodo de tiempo, que tienen su residencia lejos de Hellín y además no disponen de medios para desplazarse de manera ágil a su domicilio.

Para la correcta gestión de este nuevo espacio, se ha creado un procedimiento que se complementa con el ya existente para el alojamiento de familiares en una habitación de la segunda planta.

Esta nueva medida se suma a las que ya ha puesto en marcha la GAI de Hellín durante los últimos meses gracias a la implicación y propuestas del Servicio de Cuidados Críticos e Intermedios.

Así, la ampliación del horario de visitas ha sido muy bien valorado por los propios familiares, como así se constata en una reciente encuesta interna realizada por el propio Servicio. Ésta era una demanda mayoritaria que ha permitido abandonar las antiguas costumbres de la “UCI cerrada”.

Igualmente se ha creado la figura del Cuidador Principal, que le permite acompañar al paciente durante prácticamente todo el día. Se trata de un familiar que actúa como interlocutor principal y por eso se le dota de un régimen especial de visitas ampliado y flexible y además está en todo momento identificado.

Una medida más del Plan de Humanización y que ha sido calificada como sobresaliente por los propios familiares, así como los cuidados que presta el personal de enfermería y la información que reciben de los especialistas.

Fruto de esta voluntad de la Gerencia de ampliar el confort de los familiares, se ha firmado un convenio de colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer para la participación de voluntarios en el acompañamiento de los pacientes que carecen de familia próxima.

En definitiva, y como explican los propios profesionales, “cuando atendemos a un paciente enfermo, atendemos también a una familia que sufre” y este motivo es más que suficiente para mejorar cuanto sea posible el confort y la estancia de los familiares.