Los Servicios de Pediatría y Microbiología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), han elaborado un protocolo de actuación sobre el manejo de la mastitis en las madres lactantes, que ha sido presentado a los profesionales sanitarios en Sesión Clínica impartida por el facultativo del Servicio de Microbiología, Germán Seseña, y el facultativo de Pediatría del centro sanitario, Juan Manuel Rius.

Según ha explicado el doctor Rius, la tarea de realizar este protocolo no ha sido sencilla puesto que la literatura publicada al respecto es extensa y, sin embargo, el nivel de evidencia de la misma es bajo, aunque según ha dicho han tratado de que su trabajo sea un reflejo lo más fidedigno posible en relación a la literatura publicada sobre el manejo de la mastitis.

En este sentido, ha añadido que para el diagnóstico y tratamiento de este proceso en las madres lactantes, han recurrido al análisis de más de 30 artículos científicos, entre ellos las guías clínicas publicadas más recientes, elaborando algoritmos propios para el manejo diagnóstico y terapéutico.

En el mismo sentido se ha manifestado el doctor Seseña, quien ha indicado que para buscar las evidencias necesarias para protocolizar este proceso han encontrado mucha controversia en la propia literatura científica, tanto en guías de organismos oficiales como de sociedades científicas.

“Ha sido necesario filtrar los artículos, contrastar la información y definir con claridad cuándo estaría indicado realizar el cultivo de la leche materna”, ha comentado el especialista en Microbiología que, durante su intervención, ha hecho hincapié en la importancia de leer los artículos científicos de una manera crítica, no sólo atendiendo a las conclusiones si no fijándose en el apartado de material y  método utilizados e, incluso, quién ha escrito según qué artículos.

Fundamentalmente, los especialistas han destacado que hay que diagnosticar las mastitis como se venía haciendo hasta ahora, es decir, como un cuadro agudo con signos inflamatorios locales en la mama, con enrojecimiento, endurecimiento de un sector de la mama y dolor local, acompañado normalmente de un cuadro pseudogripal asociado a fiebre.

“A partir de ahí y sin tomar muestras microbiológicas de leche, hay que comenzar a tratar con medidas generales entre las que incluimos apoyo emocional a la madre, recomendaciones de hidratación, nutrición, uso de un sujetador no apretado, descanso, aplicación de calor y frío local antes y después de la tetada, respectivamente, medidas vaciado completo del pecho y la toma de antiinflamatorios y, si en 48 horas no ha habido mejoría, es cuando comenzaríamos a emplear el antibiótico pero de manera empírica”, ha dicho.

Si en un tiempo prudencial de uso de ese antibiótico, 24-48 horas, se reevalúa a la madre y no se objetiva mejoría, entonces sería cuando se recomendaría tomar una muestra de leche para estudiarla desde el punto de vista microbiológico.

Cultivo de la leche

“Hasta ese momento el cultivo de la leche no estaría indicado”, ha comentado el pediatra. Al respecto, el microbiólogo ha puntualizado algunas excepciones como en casos de cierta gravedad o que por algún motivo se sospeche una resistencia a los tratamientos antibióticos habituales.

En la elaboración de este protocolo de actuación por parte de los servicios de Pediatría Y Microbiología los especialistas han llegado, incluso, a desmarcarse de algún documento de consenso de la  Sociedad Española de Microbiología publicado nivel nacional.

“Hemos considerado que el documento de consenso de la Sociedad de Microbiología podría ser modificado, dado que la bibliografía en la que está basado no está bien contrastada. Por eso hemos desarrollado nuestro propio protocolo”, ha explicado el doctor Seseña que ha añadido que “lejos de la recomendación de realizar cultivo a toda madre lactante con dolor durante la lactancia, hemos considerado una serie de circunstancias en las que sí estaría indicado realizar el cultivo, teniendo en cuenta el contexto clínico y dando la importancia justa al valor del cultivo de una muestra que incluso algunos autores cuestionan. De hecho, algunos laboratorios no contemplan la realización del cultivo de leche materna debido a la controversia sobre su valor y la dificultad para su interpretación”.

Este nuevo protocolo redactado se incluirá dentro del proyecto de Lactancia Materna de Cuenca (LAMACU), una vez que analizado por el Comité de Lactancia Materna del área sanitaria y por la por propia dirección de la Gerencia, y se difundirá a través de la intranet la GAI para que sea accesible a todos los profesionales del área de Salud.