El Servicio de Apoyo y Asistencia Psicosocial a Víctimas, Familiares y Grupos Operativos en situaciones de Urgencia, Emergencia, Crisis y Catástrofes, que coordina el Gobierno de Castilla-La Mancha, ha atendido durante 2018 un total de 22 incidentes, tras ser activados por el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2, organismo dependiente de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.

El número de incidentes registrados durante 2018 suponen menos de la mitad de los atendidos en el año anterior, en 2017, cuando se contabilizaron un total de 47 casos en los que los grupos de psicólogos y trabajadores sociales fueron activados.

Este descenso se debe a que durante 2018 se registraron menos incidentes de los que pueden ser objeto de atención por parte de este servicio, una disminución que fue especialmente significativa al inicio y al final del ejercicio. Así, durante los meses de febrero, octubre, noviembre y diciembre se contabilizó únicamente un incidente en cada uno de los meses, mientras que en enero el equipo de Apoyo y Asistencia Psicosocial no fue necesario que fuera activado.

En el extremo contrario se sitúa el mes de abril, cuando los equipos tuvieron que asistir en cinco incidentes; además, en los meses de mayo, julio y agosto se contabilizaron tres intervenciones en cada uno de ellos.

Si se tiene en cuenta la distribución por provincias, Toledo fue en la que se intervino en un mayor número de ocasiones, siendo siete los incidentes en los que los equipos de Apoyo y Asistencia Psicosocial tuvieron que estar presentes. Tras Toledo, por número de activaciones, se sitúan las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, donde se registraron cuatro casos en cada una de ellas, siendo la provincia de Guadalajara, con tres intervenciones, la que menos activaciones contabilizó de este Servicio.

Por lo que respecta al tipo de sucesos en los que intervienen los equipos de Apoyo, siempre activados por el Servicio de Emergencia 1-1-2, los suicidios y los fallecimientos súbitos, en especial de menores, fueron los casos que sumaron el mayor número de intervenciones.

También fue necesario el apoyo psicológico a los familiares y los compañeros de personas fallecidas en accidentes laborales; así como en accidentes de tráfico.

El objetivo del Servicio de Apoyo y Asistencia Psicosocial es prestar atención psicológica a los afectados y víctimas de aquellos incidentes surgidos en situaciones de urgencia o emergencia, así como prestar apoyo anímico y psicológico a sus familiares y allegados, normalmente cuando tienen que afrontar alguna pérdida personal.

Este servicio, que se lleva a cabo a través de Cruz Roja de Castilla-La Mancha, gracias al contrato firmado con la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, está concebido también para los trabajadores de los organismos intervinientes que, en determinadas ocasiones, pueden quedar afectados anímicamente por su participación en algún accidente o incidente de especial gravedad.