El número de incendios forestales en Castilla-La Mancha desde el 1 de enero ha sufrido una reducción de un 44 por ciento respecto a las mismas fechas del año anterior, de la misma forma que ha descendido hasta en un 66 por ciento el número de hectáreas calcinadas por estas emergencias.

Así lo ha puesto de manifiesto el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha antes de la reunión del Comité Asesor del Plan de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha (INFOCAM) en Toledo, donde se analiza la situación de cara a la planificación de la campaña de extinción de incendios forestales que se desarrolla entre el 1 de junio y el 30 de septiembre.

Francisco Martínez Arroyo ha resaltado que esta disminución se debe en buena medida “debido a la climatología que nos ha acompañado”, que ha permitido que el suelo y la vegetación conserven la humedad.

Es por ello que lo ha calificado, hasta el momento, como un “buen año”, “sin grandes intervenciones” que hacen afrontar una campaña a partir del próximo 1 de junio “en mejores condiciones que el año pasado”, tras un 2017 “muy complicado”.

En este sentido, ha resaltado la unidad de todos para hacer frente a los incendios, agradeciendo uno a uno a los miembros de las administraciones participantes, desde la local a través de las diputaciones provinciales, pasando por la regional mediante Protección Ciudadana, Carreteras o Política Forestal, todos los servicios integrados en el 112, el propio Cuerpo de Agentes Medioambientales y la Administración del Estado con Protección Civil, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), ya que “juntos somos más fuertes”.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha destacado que, además de la climatología, la reducción de incendios y hectáreas calcinadas se debe al esfuerzo del Ejecutivo regional en prevención, donde se interviene los 12 meses del año, lo cual permitirá iniciar la campaña de incendios de mejor forma, ya que se ha actuado de manera previa en 8.800 hectáreas, “más que nunca”, lo que “nos va a ayudar a que la extinción sea más fácil”.

Martínez Arroyo ha realizado un llamamiento a toda la ciudadanía, recordando que “extremen las precauciones en el monte y en el medio rural” y que desde el 1 de junio y hasta el 30 de septiembre “está prohibido hacer fuego” en el medio natural. De lo que se trata, ha insistido, es de que entre todos “ayudemos a que Castilla-La Mancha pueda seguir presumiendo de los espacios naturales de los cuales nos sentimos muy orgullosos”.

Novedades en la prevención de incendios

Además de la reciente iniciativa en labores de prevención a través del programa de ganadería extensiva, mediante la cual en los próximos tres años se espera poder intervenir mediante el pastoreo de ovejas, cabras y caballos hasta en 6.600 hectáreas en áreas de defensa de incendios forestales en zonas sensibles de la Red Natura 2000 de Castilla-La Mancha, Martínez Arroyo ha destacado dos aspectos novedosos del Plan de Emergencias por Incendios Forestales aprobado el año pasado.

Por un lado, existirá un director de la emergencia en cada incendio forestal de relevancia que se produzca en el territorio regional, una figura que hasta el momento no existía. Por otro, se ha contemplado la posibilidad de solicitar la colaboración de la Unidad Militar de Emergencia (UME), cuando el incendio forestal se encuentre en nivel 1 de gravedad y no en nivel 2 como hasta el momento sucedía, “lo que ayudará a planificar la estrategia frente a los incendios forestales”.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha querido agradecer el trabajo diario de todos los profesionales, más de 3.000, que componen el dispositivo de prevención y extinción de incendios en Castilla-La Mancha y al resto de personal de las administraciones que trabajan durante esta campaña.