Las pernoctaciones en alojamientos hoteleros de la provincia de Ciudad Real han crecido hasta el mes de abril del presente año un 4,7% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que la convierte en la décima más dinámica del país en 2018. Así lo ha indicado hoy la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, en la gala de celebración de la Declaración de Fiesta de Interés Turístico nacional del Carnaval de Miguelturra.

En este contexto, ha recordado que desde el inicio de la legislatura se ha producido un fuerte crecimiento del turismo en la provincia ciudadrealeña. Desde julio de 2015 se han incrementado en 390.000 las pernoctaciones, lo cual supone un crecimiento de más del 25 por ciento en alojamientos hoteleros.

Una situación que se puede extrapolar al turismo rural, cuyos datos de balance de estos tres últimos años son muy positivos, habiéndose incrementado en 39.000 pernoctaciones más, cifra que representa un crecimiento muy similar al experimentado en alojamientos hoteleros, con casi un 25 por ciento.
“Todo esto es gracias al importante patrimonio natural y cultural de la provincia de Ciudad Real, así como a nuestro patrimonio intangible, en este caso a los hombres y mujeres de Miguelturra que dan vida a las fiestas y celebraciones de Castilla-La Mancha con su famoso carnaval y su máscara callejera”.

Patricia Franco se ha mostrado convencida de que la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional del carnaval va a servir para que más gente conozca Miguelturra y su carnaval, y que con ello se potencie la visibilidad de las fiestas y tradiciones de Castilla-La Mancha.

Así, ha invitado a todos los vecinos de la localidad a disfrutar de un trocito del Carnaval, ya en verano, y de revivir estos aspectos tan característicos del Carnaval de Miguelturra como es la Máscara Callejera.

La titular regional de Economía ha valorado el esfuerzo del Ayuntamiento de Miguelturra, con su alcaldesa, Victoria Sobrino, a la cabeza, por haber trabajado intensamente para conseguir la declaración, y ha aplaudido su capacidad de colaboración con todas las administraciones con competencias en esta materia para cumplir este “feliz objetivo”.

Del mismo modo ha felicitado a todos los vecinos por haber sido capaces de convertir esta fiesta en lo que es hoy y por “haber conseguido este reconocimiento que debe motivarnos para seguir trabajando por y para la región”.

Carnaval de Miguelturra, la máscara callejera

Miguelturra lleva la Máscara Callejera como signo de identidad de sus carnavales. Un disfraz tradicional con un trapo en la cara y ropones viejos que aún se ve por sus calles y que se ha mantenido durante siglos gracias a los vecinos, haciéndolo llegar a nuestros días. El ambiente general de fiesta y alegría es una tónica en los días de carnaval que se celebra desde el sábado anterior al Miércoles de Ceniza hasta el domingo siguiente. La fiesta concluye con un espectacular desfile de carrozas y concurso de murgas.

Los habitantes de la localidad coinciden en que se trata de una tradición transmitida de forma oral de padres a hijos desde muchas generaciones. Tal es así que las dos versiones del carnaval, religiosa y profana, datan de los siglos XVII y XVIII hasta el abandono de la versión religiosa en 1980 y la continuación de la versión profana hasta nuestros días, adaptada y transformada por los avatares de los últimos años, pero siempre bajo dos conceptos fundamentales: las manifestaciones callejeras y los bailes que hacen del Carnaval una fiesta alegre y jocosa con la única finalidad de “dar broma” a toda persona conocida.

La particularidad del Carnaval de Miguelturra radica precisamente en esas manifestaciones externas con las ‘Máscaras Callejeras’ que pretenden ocultar la personalidad del enmascarado y asumiendo la identidad del ser representado, lo que le permite adoptar otro comportamiento, generando una situación de broma y desconcierto en la persona objeto de la burla, pero siempre con buenas intenciones y en medio de un ambiente de fiesta y alegría.

El disfraz conserva los elementos tradicionales de antaño y sigue siendo muy rudimentario y sencillo: un trapo para taparse la cara y ropas viejas, raídas y estrafalarias para el resto del cuerpo como camisas con puntillas y bordados, refajos de colores, sayas, mantones de Manila, colchas, guantes y pañuelos de cuellos sobre la cabeza. Para dar broma, la máscara se apoya en un sonido singular y característico que posee un gran valor tradicional, es la expresión oral: “¿A que no me conoces?”.

Entre los personajes históricos típicos del Carnaval de Miguelturra destacan: el ‘Alhiguí’, el ‘Cuaresmero’ y el ‘Bastonero’ ya desaparecidos, el ‘Rey del Carnaval, que es un personaje respetado que simboliza la máxima autoridad, además de ser un referente para los más jóvenes y mantener un compromiso de tradición con su pueblo, participando activamente en todos los actos relacionados con el Carnaval y acompañado de las Máscaras Mayores, de creación más reciente y carácter honorífico.

A las anteriores particularidades se une la gastronomía propia del Carnaval de Miguelturra, de gran riqueza y en la que se vuelcan todos los habitantes de la localidad que protagonizan las deliciosas y dulces ‘frutas de sartén’.