El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha celebrado esta semana en Toledo la I Jornada Regional de Grupos de Ayuda Mutua, un encuentro en el que han participado más de medio centenar de profesionales de Salud Mental y usuarios que forman parte de estos proyectos que existen actualmente en las cinco provincias de la región.

Los Grupos de Ayuda Mutua, una de las líneas estratégicas del nuevo Plan de Salud Mental de Castilla-La Mancha 2018-2025, permiten impulsar la mejora del ambiente terapéutico y las intervenciones orientadas a la recuperación de la persona, ya que ofrecen la posibilidad de abordar algunos aspectos del trastorno mental común o leve.

En este sentido, actualmente hay una docena de grupos activos bajo la dirección directa de profesionales del servicio público regional de salud, si bien hay otros que, tras finalizar su actividad reglada y supervisada, han continuado de forma autónoma e incluso algunos que se han convertido en asociaciones.

De este modo, el objetivo de esta I Jornada Regional es establecer un foro de encuentro para intercambiar experiencias y propuestas, todo con el objetivo de mejorar y seguir avanzando en la mejora continuada de la atención a los pacientes de los servicios de Salud Mental de las distintas áreas sanitarias de la región.

Grupos de Ayuda Mutua

Los Grupos de Ayuda Mutua son espacios en los que personas que comparten un mismo problema o dificultad se reúnen para intentar superar o mejorar su situación.

Así, se constituyen como un recurso de gran utilidad para los profesionales y para los propios pacientes, que encuentran respuesta a sus necesidades a partir del intercambio de ayuda entre iguales, compartiendo su propia experiencia y facilitando así el proceso de recuperación a través del empoderamiento en el cuidado de su propia salud.

Además, destaca especialmente la satisfacción que genera entre los participantes el hecho de que las soluciones sean elaboradas por los propios usuarios a partir de sus propias experiencias.

Por último, resaltar también que estos Grupos de Ayuda Mutua generan beneficios no solo para profesionales y pacientes, sino para el conjunto del sistema sanitario, ya que favoreciendo el empoderamiento de estos pacientes, se reduce su frecuentación en las consultas de Atención Primaria, al tiempo que disminuyen las derivaciones a Atención Hospitalaria, pero también fomenta la autorresponsabilidad en el cuidado de la salud y, por último, baja el consumo de medicación.