Oretania Ciudad Real, la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Ciudad Real, volvió a comenzar su proyecto de ‘Ocio y Participación Inclusiva’, subvencionado por la JCCM a través del Programa del IRPF, con el que se busca beneficiar a 125 usuarios.

Oretania Ciudad Real vuelve con su proyecto de Ocio y Participación Inclusiva 1

La Federación Provincial busca después de cinco años de trayectoria, volver a generar confianza entre las personas con diversidad funcional para la realización de un ocio presencial seguro, con un doble objetivo: ayudar a paliar la desigualdad social del colectivo y contribuir en la mejora económica de uno de los sectores más golpeados por la actual pandemia de COVID-19, el del turismo, la cultura y la hostelería.

La entidad ciudadrealeña vuelve a ponerse en marcha confiando en la llegada del buen tiempo, los buenos resultados de la campaña de vacunación masiva que se está llevando adelante en el país y los resultados de ésta al hacer a la población más inmune, además de las ganas de la propia población para salir y volver a recuperar la tan ansiada normalidad.

En este sentido, la entidad trabaja ya en las próximas salidas presenciales que darán lugar en escasos quince días. “Se trabajará con grupos reducidos, priorizando en personas pertenecientes a la misma entidad, y verificando no sólo la problemática de accesibilidad, intrínseca en nosotros, sino también las mayores medidas de higiene y seguridad”, indican desde la organización.

No obstante, y conscientes de que muchos de los usuarios de este proyecto aún no pueden o quieren salir, “se combinarán estas actividades con el ocio online con el que nos reinventamos el año pasado y que tan buenos resultados nos otorgó”.

El objetivo del proyecto es promover la participación de las personas con discapacidad en actividades culturales de ocio y tiempo libre, generando conciencia acerca de la necesidad de poner en marcha un modelo de ocio inclusivo y turismo accesible para todos, que promueva a su vez, la autonomía personal de este colectivo está sufriendo durante la pandemia por su condición sine qua non de grupo de riesgo y paliar la brecha digital existente entre las TIC’s y las personas con discapacidad en el mundo rural.

Para conseguir estos retos se atienden las carencias encontradas desde dos perspectivas diferentes: Se educa en valores a través de la toma de conciencia y la sensibilización sobre la necesidad de participar en actividades recreativas, de ocio y tiempo libre, haciendo partícipes a las propias personas con discapacidad física y empoderando su figura a través de la participación y de la valoración de propuestas. Por otro lado, se tiene en cuenta la falta de recursos y alternativas de ocio, ofreciendo actividades de ocio y tiempo libre, como rutas: naturales, culturales, gastronómicas y/o etnológicas. Además, para fomentar la participación y la toma de decisiones de los usuarios, estas rutas y actividades son elegidas y diseñadas por ellos mismos en colaboración con el proyecto.

El diseño de dichas rutas se realiza en función de factores como las carencias en alternativas de ocio, falta de motivación, insuficientes recursos económicos, escasez de recursos asistenciales en materia de ocio (acompañantes, turismo accesible, excursiones programadas), localización geográfica desfavorable, debido a la extensión de la provincia y distancia entre municipios, y carencias en cuanto a la comunicación interurbana.

En 2020, 108 personas con discapacidad de 14 entidades diferentes participaron de las 16 actividades propuestas por el proyecto a lo largo del año, 8 presenciales y 8 virtuales también gracias a la financiación proveniente de la Dirección general de Acción Social y Cooperación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM).

“Si quieres unirte a las actividades escribe a [email protected] o llama en horario matinal al 674 26 63 78”, concluyen desde la organización del proyecto.