Mercedes Gómez presenta a Adevin el plan de biometano para gestionar las vinazas del vino en España

Plantas de biometano y vinazas del sector vitivinicola en Castilla-La Mancha

La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, ha presentado a la Asociación de Destiladores y Rectificadores de Alcoholes y Aguardientes Vínicos (Adevin) el Plan Regional de Biometano, un documento que prevé actuaciones específicas para gestionar y valorizar las vinazas que genera la industria del vino en España. El encuentro, celebrado este 23 de abril de 2026 con el presidente de la asociación, Antonio Ortega Fajardo, ha servido para fijar el papel que la primera región productora de vino del mundo quiere jugar en el aprovechamiento energético de un residuo que hasta ahora suponía un quebradero de cabeza para destilerías y bodegas.

Castilla-La Mancha produce cada año en torno a 23 millones de hectolitros de vino y mosto, lo que equivale al 60% de la producción nacional, al 15% de la europea y al 9% de la mundial. Esa potencia agroindustrial deja también un volumen considerable de subproductos líquidos —las vinazas— cuya gestión requiere infraestructuras específicas para no acabar comprometiendo la calidad del agua o del suelo.

Qué propone el Plan Regional de Biometano

El plan, que la Junta viene perfilando en los últimos meses, contempla la instalación de plantas de biometano en comarcas y municipios con alta concentración productiva, justo donde se genera la materia prima. La idea es sencilla: tratar las vinazas mediante digestión anaerobia, obtener un gas renovable equivalente al gas natural y devolver al campo un digestato que sustituya en parte a los fertilizantes minerales.

Según ha trasladado Gómez a Adevin, todo el despliegue se hará bajo una estricta normativa medioambiental, con controles específicos para olores, vertidos y trazabilidad de la materia prima. El objetivo, subrayó, es que el plan sea compatible con la viabilidad de las destilerías y, a la vez, con la convivencia en los municipios donde se ubiquen las plantas. La región se enmarca así en una apuesta más amplia: Castilla-La Mancha es una región idónea para el biometano por su perfil agroganadero, según vienen defendiendo expertos del sector.

Adevin pide concretar plazos y ubicaciones

Desde Adevin, Antonio Ortega Fajardo ha trasladado a la consejera el interés de las destilerías por conocer cómo y cuándo se podrá tratar la vinaza de los asociados a través de plantas estratégicamente situadas. La asociación reúne a las empresas que rectifican alcoholes y aguardientes vínicos, un eslabón poco visible pero indispensable de la cadena del vino que, sin una salida ordenada para los subproductos, ve comprometida su rentabilidad.

El sector pide, además, agilidad administrativa: licencias, evaluaciones ambientales y conexiones a la red gasista que permitan que los proyectos no se queden atrapados en la tramitación. La Junta ha respondido con el compromiso de simplificar trámites y coordinarse con los ayuntamientos para fijar criterios urbanísticos comunes que eviten que cada planta se convierta en un caso a medida.

Qué gana Castilla-La Mancha con este plan

Más allá del beneficio inmediato para destilerías y bodegas, el Ejecutivo regional defiende un triple retorno. En lo ambiental, evita emisiones difusas de metano desde balsas y depósitos y reduce el consumo de fertilizantes minerales. En lo energético, suma capacidad renovable inyectable a la red de gas natural existente, hoy infrautilizada para gases verdes. Y en lo territorial, fija empleo cualificado en municipios pequeños del medio rural manchego, ahí donde están las cooperativas y las destilerías.

El movimiento llega además en un momento en el que España trata de cerrar la brecha que mantiene con países como Alemania, Italia, Francia o Dinamarca en producción de biometano, todavía muy por debajo de la media europea. Si el plan se ejecuta a buen ritmo, Castilla-La Mancha aspira a convertirse en el laboratorio práctico del biometano vinícola en la Unión Europea.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las vinazas y por qué importa gestionarlas bien?

Son los residuos líquidos que quedan tras la destilación del vino y la obtención de alcoholes vínicos. Tienen alta carga orgánica, por lo que necesitan un tratamiento específico para no afectar al suelo o a las masas de agua. Convertirlas en biometano permite valorizarlas en lugar de pagar por gestionarlas como residuo.

¿Quién es Adevin?

Adevin es la Asociación de Destiladores y Rectificadores de Alcoholes y Aguardientes Vínicos. Reúne a las empresas que se encargan de destilar y rectificar los subproductos del vino en España y de garantizar una salida ordenada para esa parte del proceso.

¿Qué papel tendrá Castilla-La Mancha en el biometano nacional?

Por volumen de vino, residuos agroganaderos y red de gas natural, la región está llamada a ser uno de los grandes polos del biometano en España. El plan presentado por Mercedes Gómez busca pasar de las cifras potenciales a plantas reales en operación.

¿Habrá impacto en el precio del vino o del alcohol vínico?

El sector confía en que ocurra justo lo contrario: dar salida ordenada a las vinazas reduce un coste estructural a destilerías y bodegas, lo que ayuda a sostener la viabilidad económica de la cadena del vino en la región.

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