Castilla-La Mancha ha convocado esta semana una nueva línea de ayudas para el sector turístico y hostelero de la región, en este caso destinadas a impulsar la innovación, la modernización y la mejora de la competitividad de las empresas turísticas de Castilla-La Mancha con motivo de la crisis del COVID.

Tal y como avanzó el presidente regional, Emiliano García-Page, la orden de bases y la convocatoria de las ayudas, dotadas con 1,6 millones de euros, se publicó el pasado miércoles en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, y en el día de ayer se abrió el plazo de solicitud, que estará abierto hasta el próximo 4 de enero. La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha detallado que la convocatoria se realiza con carácter retroactivo, dando cobertura a las acciones desarrolladas desde el pasado 14 de marzo.

El plazo para la presentación de solicitudes para estas ayudas es de dos meses, según se estipula en la convocatoria recogida por el DOCM. Las ayudas cuentan con un presupuesto de 1,6 millones de euros y establecen cinco líneas de actuación: ayudas para la incorporación de nuevas tecnologías en las empresas turísticas, para la implantación de iniciativas innovadoras, para la modernización y mejora de los locales y la adquisición de material para el cumplimiento de los protocolos de seguridad, para la implantación de sistemas certificables de control de calidad, y ayudas para las acciones destinadas a la promoción y reposicionamiento de las empresas turísticas.

Patricia Franco ha reiterado el compromiso del Ejecutivo autonómico con el impulso a la recuperación del sector turístico de la región, y ha destacado la amplitud de las ayudas, previstas para que pueda acogerse a ella una amplia mayoría del sector. De hecho, en la convocatoria se especifica que las ayudas van destinadas a hoteles, apartahoteles, hostales y pensiones; apartamentos turísticos; albergues turísticos; campings; restaurantes, bares y cafeterías; empresas de turismo activo y ecoturismo; agencias de viajes; guías de turismo; y alojamientos rurales.

Las ayudas alcanzan el 70 por ciento del gasto de las inversiones objeto de subvención, con cuantías máximas para cada una de las líneas: en el caso de la incorporación de nuevas tecnologías y de las acciones para el reposicionamiento de la empresa turística, líneas 1 y 5, la cuantía máxima es de 3.000 euros; en las líneas 2 y 3, las destinadas al fomento de iniciativas innovadoras y la mejora de los locales y medidas de seguridad, la cuantía máxima es de 5.000 euros; y en la línea 4, la dirigida a la implantación de sistemas de certificación y calidad, llega hasta los 1.500 euros.