El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, participará este lunes en Zaragoza en un encuentro con otros cinco presidentes de comunidades autónomas con la intención de fijar una postura común en torno a un nuevo Sistema de Financiación Autonómica.

Lo adelanto el presidente durante la jornada del viernes en Tarancón (Cuenca), donde incidió que la reunión, donde habrá dirigentes de distinto signo político, busca fijar un “planteamiento común para una mejor distribución de los fondos de España que atienda a la gente donde vive”.

En la cumbre interautonómica participarán, además del jefe del Ejecutivo castellano-manchego, el presidente de Aragón, Javier Lambán; el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández; el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; y el presidente de La Rioja, Juan Ignacio Ceniceros.

Un encuentro, según García-Page, donde espera que haya una imagen de unidad en torno al principio de igualdad de oportunidades, recogido por la Constitución Española de 1978. Asimismo, espera que sirva como un ámbito de respuesta a las tensiones generadas por el “egoísmo independentista” en torno a la definición de un modelo más equitativo con las comunidades autonómas en su totalidad.

“Una situación antiecológica, injusta por definición y que está separando España”

Por otro lado y, a preguntas de los periodistas, el presidente de Castilla-La Mancha se ha referido a posibles avances en materia de política hídrica a nivel nacional que pudieran suscitar el encuentro de Zaragoza.

Al respecto, el presidente regional ha reiterado su postura de que “gobierne quien gobierne” en España, mantendrá, como presidente del Ejecutivo autonómico, una postura “firme” contra el actual planteamiento del trasvase Tajo-Segura, ya que es responsable de “una situación antiecológica, injusta por definición y que está rompiendo y separando España”.

“El problema del agua es uno de los de mayor nivel de enfrentamiento en España”, ha lamentado el presidente García-Page, al mismo tiempo que ha mostrado su deseo de que “la batuta del cambio en la política del agua la dirija el Gobierno”.

En esa misma línea, se mostró dispuesto a “ofrecer opciones de diálogo con el Levante”, aunquet también lamentó que “al final hay gente que está pensando más en los votos que en los metros cúbicos”.

“Hay mucha gente que está pendiente de lo que pasa con restos de Franco. Me gustaría que se preocuparan del resto más lamentable de toda la estrategia de Franco que fue el trasvase Tajo-Segura. En democracia ese trasvase no habría sido posible”, ha finalizado el presidente.