Crisis en plataformas digitales: 15 millones de borrados falsos y cambios en la moderación de contenido.

No se recuerda una sacudida tan brusca en Instagram como la que se ha presenciado en las últimas semanas. El canal Wall Street Wolverine ha dedicado su último análisis a explicar la razón por la cual las cuentas caen a un ritmo que se compara sin medias tintas con un pelotón de fusilamiento.

La clave no es nueva, pero sí la escala. Según el creador, Meta despidió al 80% de su plantilla de moderación y la sustituyó por inteligencia artificial. Aunque se declara partidario de la IA, critica que se dejen decisiones arbitrarias en manos de algoritmos sin supervisión humana ni capacidad de dar instrucciones claras.

El 80% de la moderación, en manos de algoritmos

Wall Street Wolverine recuerda que Meta realiza cada año una purga de cuentas inactivas. Sin embargo, lo que está sucediendo ahora tiene otra envergadura. El canal estima que cerca del 20% de los usuarios de la plataforma podrían ser bots. En plena era de la automatización, hay modelos capaces de subir hasta cien piezas de contenido al día mediante plataformas como Cloud o Gemini.

Esta avalancha de contenido generado por IA no le conviene a Meta. La plataforma prefiere 200 usuarios reales antes que decenas de miles de perfiles robóticos. Como resultado, según el análisis, ha habido una limpieza masiva: se habla de 100 millones de cuentas revisadas y 15 millones de afectados, sin que exista un criterio común y transparente para decidir quién es eliminado.

La moderación detecta automatizaciones o aplicaciones de terceros y activa un proceso de verificación. Esto deriva en lo que el gestor denomina baneo de integridad. El usuario tiene la opción de apelar, aunque no siempre acierta con la documentación presentada.

Meta dejó que la IA tome decisiones sobre cuentas sin dar instrucciones claras ni permitir detectar qué está pasando.

— Wall Street Wolverine

Un detalle revelador que surge de su trabajo diario es que el DNI español no suele ser reconocido en las apelaciones, resultando en una baja tasa de aprobación. En cambio, el pasaporte funciona adecuadamente, por lo que recomienda a sus clientes apelar con pasaporte en lugar del DNI.

A pesar de todo, el proceso no ofrece garantías. Wall Street Wolverine ha observado cuentas recuperadas que vuelven a ser baneadas meses después, sin un argumento sólido. Además, comenta que muchos clientes lo ven como si fuera Mark Zuckerberg, cuando en realidad es un gestor que representa casos.

Multicuentas penalizadas y separación forzada de identidades

Otra práctica que está bajo el foco es el uso de multicuentas. Si un usuario tiene diez perfiles y uno es eliminado por motivos de integridad, el sistema relaciona el resto y termina baneándolos. Por ello, el especialista aconseja mantener cada cuenta con su propio email y número de teléfono, y asegurarse de no vincularlas jamás en un mismo centro de cuentas.

En el caso de creadores reconocidos como Tino Mo, la recomendación es aún más drástica: cada multicuenta debería operar en un dispositivo diferente, incluso un teléfono móvil económico de 50 u 80 euros, para evitar que una caída arrastre al resto.

El deplatforming biométrico: una expulsión definitiva

Existe un nivel de sanción más severo conocido como deplatforming biométrico. La plataforma almacena datos como fotografías del rostro y los utiliza para impedir que una persona vuelva a abrir cuentas. Según Wall Street Wolverine, el caso más conocido es el de Androidate, quien no puede mantener una cuenta oficial en Instagram. Los clips que circulan sobre él provienen de fanáticos, no de su propia gestión.

Se menciona que Androidate es considerado por Instagram un promotor de mensajes de odio hacia ciertas comunidades. La normativa interna de la plataforma no tolera ese tipo de discurso. Otro caso destacado es el de un creador apodado West, famoso por su parecido físico con Jeffrey Epstein. Instagram ha decidido no permitirle en la plataforma debido a que monetizó esa semejanza para promocionar casinos y contenido de apuestas.

No se deben confundir estas dos situaciones. Una cosa es parecerse a alguien y otra muy distinta es convertir ese aspecto en un negocio. Meta, según el canal, ha trazado claramente esa línea en el caso de West.

Qué implica para creadores y usuarios

Detrás de esta purga masiva hay una tensión estructural. Las plataformas necesitan eliminar bots y granjas de contenido automatizado. Sin embargo, cuando la moderación recae casi por completo en IA, los errores sin una efectiva apelación se multiplican. El propio canal admite que ni siquiera una recuperación profesional garantiza que la cuenta no vuelva a caer.

Esto afecta a creadores, emprendedores y cualquier usuario que dependa de su cuenta en la plataforma. La recomendación práctica es revisar la documentación de identidad, evitar multicuentas vinculadas y estar preparado para una verificación utilizando el pasaporte. Además, se aconseja separar dispositivos si se gestionan varios perfiles.

En los últimos años, Meta ha recortado equipos humanos de revisión y ha volcado el peso de la moderación en la automatización. Lo que describe Wall Street Wolverine encaja en una tendencia más amplia: menos moderadores humanos y más algoritmos. La pregunta que queda abierta es si una empresa puede delegar decisiones tan delicadas en algoritmos sin un mecanismo humano real de apelación.

Mientras Meta no aclare sus criterios, cada oleada de baneos será un recordatorio de que una cuenta que hoy funciona, mañana puede desaparecer. El análisis completo está disponible en el vídeo original de Wall Street Wolverine en YouTube.

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