El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, mantendrá mañana un encuentro con miembros del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de la Alcarria, en Guadalajara, entre ellos su presidente, Félix Esteban Sancho, en el cual se abordarán diversos aspectos como la comercialización y producción de este producto que cuenta ya con una marca de identidad muy arraigada.

En este sentido, hoy mismo ha sido publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha la resolución por la que se realiza la convocatoria para la campaña apícola 2018 de las ayudas para medidas destinadas a mejorar las condiciones de producción y comercialización de la miel en Castilla-La Mancha que estarán dotadas con 770.000 euros.

Mediante estas ayudas, se subvenciona la lucha contra la varroa y otras enfermedades apícolas, se propicia la mejora de la trashumancia, el análisis de la miel o la repoblación de la cabaña apícola.

Como novedad, según ha resaltado el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, este año se priorizarán las solicitudes de apicultores profesionales, los proyectos de titularidad compartida o aquellos que formen parte de organizaciones de productores o pertenezcan a la Denominación de Origen Miel de la Alcarria o a la producción ecológica.

Actualmente, en Castilla-La Mancha existen alrededor de 2.000 apicultores, 40 jóvenes recién incorporados a través de las ayudas del Gobierno regional, que trabaja en la promoción de este producto, retomando, entre otros aspectos, su presencia en ferias relevantes como la última edición de la Feria Internacional de Pastrana que no fue apoyada por el anterior Ejecutivo.

Uno de los asuntos, además, que se ha venido reclamando por parte del Ejecutivo ha sido una mayor protección para estos profesionales del sector a través de una mayor transparencia en el etiquetado, en el cual se indique el país de origen para conocimiento de los propios consumidores y garantizar así el origen del producto y el futuro de los propios apicultores.