Castilla-La Mancha se ha adherido al Protocolo de Coordinación de Actuaciones para la Protección de Personas Menores de Edad Extranjeras No acompañadas con la comunidad autónoma de Canarias.

Este acuerdo se produce en cumplimiento de los compromisos de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha con la Comunidad Autónoma de Canarias, dentro de los acuerdos entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, para buscar apoyos solidarios a la situación originada por los efectos de una crisis migratoria procedente del continente africano y, en especial, para ofrecer la protección y la atención que necesitan las personas migrantes que son menores de edad.

Así, la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha indicado que “Castilla-La Mancha es una región solidaria y el Gobierno del presidente Emiliano García-Page no puede dejar de ser sensible y colaborar con la situación de estos niños, niñas y adolescentes que se encuentran sin familia, porque la protección de las personas, pero sobretodo de la infancia y de sus derechos, debe ser una máxima de cualquier gobierno”.

En este sentido, en el acuerdo entre comunidades autónomas se establece la necesidad de buscar fórmulas ágiles y eficaces que permitan cumplir con el principio constitucional de solidaridad interterritorial contenido en el artículo 2 de la Constitución Española, así como contribuir a la mejor atención posible de las personas menores de edad migrantes no acompañadas.

El objetivo principal es mejorar la atención de estas personas menores de edad, para lo cual, “el sistema público de protección del Gobierno regional asumirá la tutela legal de las personas menores de edad migrantes no acompañadas que sean trasladadas desde Canarias, así como la guarda y custodia y la atención integral que con dicha tutela corresponde, una vez que las personas menores de edad migrantes no acompañadas lleguen al territorio de Castilla-La Mancha”, ha aseverado García Torijano.

Inicialmente, el número de personas menores de edad migrantes no acompañadas acogidas por la Comunidad de Castilla-La Mancha será de seis personas. Se procurará que su traslado sea efectivo a la mayor brevedad posible, una vez estén disponibles los recursos necesarios de acogimiento familiar o residencial, siendo previsible que dichos traslados se realicen de manera fraccionada en el tiempo.