Castilla-La Mancha apuesta por la cultura de la Práctica Clínica Basada en la Evidencia como parte de la estrategia para mejorar los cuidados

Castilla-La Mancha apuesta por la cultura de la Práctica Clínica Basada en la Evidencia como parte de la estrategia para mejorar los cuidados 2

Castilla-La Mancha mantiene su compromiso con la integración, promoción y desarrollo de una cultura de práctica clínica basada en la evidencia en toda la red de centros médicos del SESCAM como parte fundamental de la estrategia del Programa Castilla-La Mancha Salud para la mejora asistencial.

Así lo ha revelado Begoña Fernández, directora de Enfermería y Calidad del SESCAM, durante una jornada sobre centros dedicados a la excelencia asistencial organizada por el Instituto de Salud Carlos III para actualizar la situación de estos centros, instituciones sanitarias como hospitales, centros de larga estancia sanitarios, Centros de atención primaria y otros centros públicos relacionados con la salud dedicados a la implantación de guías de buenas prácticas en salud, con el papel de enfermería como protagonista.

En su intervención, Fernández explicó que la creación de la sede en Castilla-La Mancha ofrece la oportunidad de extender este modelo a todas las gestiones de las comunidades autónomas, siguiendo un enfoque contrastado de mejora de la gestión de estructuras sanitarias, procesos clínicos y mejora los resultados de salud de las personas.

En ese sentido, enfatizó que para los profesionales del SESCAM, la participación en el programa significa mejorar la comunicación y el trabajo entre equipos multidisciplinarios y actualizar el conocimiento basado en evidencias, reduciendo así la variabilidad en la práctica clínica. «Para las enfermeras en particular, además de promover la investigación en el marco de su propio conocimiento, demuestra su capacidad para liderar iniciativas relacionadas con la calidad de la atención», señaló.

Además, señaló que para los usuarios del SESCAM supone un aumento en la calidad y seguridad de la atención que reciben. «Algunos de los datos que podemos destacar es que los pacientes que se sometieron a cirugía experimentaron una reducción de más del 80 % en el dolor intenso, una reducción del 47 % en las lesiones por presión en el hospital y un aumento de casi el 80 % en las tasas de alimentación de los lactantes amamantados exclusivamente al alta. . %, y aumentó en más del 50% hasta por 6 meses y, un aspecto que se relaciona con la calidad de vida de los ostomizados, es que actualmente el 90% de los casos son marcados con ostomía preoperatoria”, explica el gerente general.

Fernández recuerda que Castilla-La Mancha tiene dos departamentos certificados como centros dedicados a la excelencia asistencial, el GAI de Albacete desde 2012 y el GAI de Alcázar de San Juan desde 2015, y las direcciones de Cuenca y Guadalajara se han sumado al proyecto como centros candidatos en 2021 desde la creación de la sede en Castilla-La Mancha.

“Los otros tres centros que no consiguieron ser candidatos han decidido trabajar con el programa Sumamos Excelencia en base a este planteamiento y lo volverán a intentar en la próxima convocatoria”, ha señalado Fernández.

Albacete, décimo aniversario

Durante la jornada se entregaron los diplomas a seis centros que celebran su décimo aniversario (cohorte 2012-2021) como centros dedicados a la excelencia en enfermería, entre ellos la Gestión Integral de Atención en Albacete.

«Durante esta década, Castilla-La Mancha ha puesto en marcha siete guías de práctica clínica, a saber, evaluación y prevención de lesiones por presión; manejo de lesiones por presión; cuidado y manejo de ostomías; lactancia materna; prevención de caídas; evaluación y manejo del dolor; cuidado de pacientes con ictus; y, comenzando este año 2022, con la incorporación de los centros candidatos, la implementación de nuevas guías sobre el manejo de la vejiga y el intestino y las intervenciones para reducir el consumo de tabaco, además de que los centros aprobados implementaron otras guías comunes”, explicó Fernández.

Las Guías de Buenas Prácticas de Enfermería son herramientas que brindan orientación y recomendaciones basadas en la evidencia para ayudar a los profesionales y usuarios en la toma de decisiones para mejorar la atención, enriquecer la práctica profesional y lograr mejores resultados en salud. En este sentido, el programa “BPSO” ha demostrado ser una valiosa herramienta para optimizar la calidad de esta asistencia sanitaria, ayudando a resolver problemas en el ámbito clínico, entre otras ventajas.

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