Esta mañana, frente a la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real, se llevó a cabo un emotivo minuto de silencio en memoria de Hortensia, de 88 años, quien se suma a la lista de víctimas de violencia de género en España, alcanzando una cifra alarmante de 37 mujeres asesinadas en lo que va de 2026. El acto, un símbolo de rechazo y condena, contó con la presencia de numerosas autoridades, entre ellas el vicepresidente de la Diputación, Adrián Fernández, junto a representantes de diversas instituciones y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En su intervención, Fernández expresó con contundencia la urgencia de que la sociedad en su conjunto reflexione profundamente sobre una realidad que, pese a los avances, sigue cobrando vidas. «Realmente algo está fallando», afirmó, subrayando que no es ni lógico ni normal que alguien se sienta con el derecho de arrebatar la vida a otra persona. Sus palabras resonaron en el ambiente, reflejando una clara crítica a una estructura social que aún permite tales crímenes.
El vicepresidente hizo un llamado a la unidad más allá de las diferencias políticas e institucionales, insistiendo en que la lucha contra la violencia de género debe ser un esfuerzo conjunto de todas las administraciones y agentes sociales. «Aquí no hay distinciones, no hay colores», señaló, promoviendo una acción coordinada y efectiva que trascienda los intereses particulares.
El acto también contó con la asistencia de la diputada provincial Noelia Serrano, fortaleciendo el mensaje de que las instituciones públicas deben estar «a la altura de las circunstancias». Fernández destacó la necesidad de ofrecer una respuesta firme y compartida ante lo que describió como una «lacra» social. «Tenemos que, entre todos, contribuir con nuestro trabajo para erradicarla», concluyó, en un claro llamamiento a la acción colectiva.
Este minuto de silencio, aunque breve, marcó un momento de reflexión y compromiso en la comunidad de Ciudad Real, subrayando la imperiosa necesidad de combatir una problemática que no solo enluta familias, sino que sacude los cimientos mismos de la convivencia pacífica y respetuosa.
Fuente: Diputación de Ciudad Real













