Ofrecer a los voluntarios de las agrupaciones de Protección Civil de Castilla-La Mancha las herramientas necesarias para afrontar con éxito la búsqueda de personas en grandes extensiones de terreno es el objetivo del curso que, durante este fin de semana, se está desarrollando en la Escuela de Protección Ciudadana, organismo dependiente de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.

En el inicio de esta acción formativa ha estado hoy presente el director general de Protección Ciudadana, Emilio Puig, quien ha destacado la importancia de conocer los mecanismos de búsqueda de personas perdidas o desaparecidas, sobre todo en una comunidad autónoma en la que en determinadas zonas se da una baja densidad demográfica y un envejecimiento de la población.

En total, son una veintena de voluntarios los que participan en el curso denominado ‘Búsqueda de personas en grandes áreas’ en el que, de manera teórica, están conociendo la preparación de un dispositivo de búsqueda. Concretamente, se les enseña a estudiar el área acotada donde se realizará la exploración, los aspectos geográficos y topográficos a tener en cuenta, además de la situación meteorológica.

También se les instruye en la recopilación de información sobre la persona desaparecida, un aspecto muy importante que puede dar claves de dónde buscar.

Dentro de la preparación del mecanismo de búsqueda, los participantes conocerán también qué parámetros forman parte de la planificación inicial, entre los que cabe destacar elaborar una cronología de la desaparición, los cálculos para el planteamiento del dispositivo de búsqueda, la sectorización de la zona donde se llevará a cabo la actividad y el tiempo que se asignará.

En este curso participan voluntarios procedentes de agrupaciones de las localidades toledanas de Casarrubios del Monte, Consuegra, El Carpio de Tajo, El Casar de Escalona, La Puebla de Almoradiel, Madridejos, Magán, Olías del Rey, Pantoja, Quintanar de la Orden, Seseña, Torrijos, Valmojado, Villamiel de Toledo, Yuncos y la capital regional.

Además, están previstas otras cuatro ediciones de esta actividad formativa en las restantes provincias de Castilla-La Mancha, durante los meses de abril y mayo, con el fin de que el mayor número de voluntarios conozcan este tipo de técnicas dado que son ellos, en colaboración con otros profesionales, los que forman los dispositivos de búsqueda en zonas amplias o de difícil acceso, ya que son los más cercanos al lugar del suceso y, por consiguiente, los que mejor pueden conocer dichos entornos.