El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su desacuerdo con la propuesta del líder del PSC, Salvador Illa, de exigir el conocimiento del catalán para la renovación de la residencia en Cataluña. En un vídeo compartido en redes sociales, Page calificó esta medida como contraria al «sentido común», sugiriendo que podría dificultar la integración de los residentes en la comunidad.
Page argumentó que instaurar el requisito del idioma catalán para la residencia podría generar divisiones innecesarias y afectar la convivencia en la región. Al mismo tiempo, resaltó la importancia de fomentar un ambiente inclusivo para todos los ciudadanos, independientemente de su origen o nivel de conocimiento del idioma local.
La declaración de Page ha suscitado un amplio debate político en Cataluña, donde la cuestión del idioma es un tema sensible y recurrente. Mientras que algunos apoyan la idea de la inmersión lingüística y la protección del catalán, otros consideran que estas medidas pueden ser exclusivas y perjudiciales para la diversidad cultural. Las reacciones a las palabras de Page reflejan la polarización que persiste en torno a la cuestión del idioma en Cataluña, un asunto que sigue siendo objeto de controversia en el panorama político español.
















