El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rechazado este jueves 24 de abril la propuesta del jefe del Govern y líder del PSC, Salvador Illa, de incluir un requisito de conocimiento del catalán entre las condiciones para renovar la residencia en Cataluña. Lo ha hecho en una intervención pública en Toledo, donde ha calificado la medida de «contraria al sentido común» y ha advertido del riesgo de generar exclusión entre vecinos integrados en la comunidad.
El argumento del presidente regional gira en torno a tres ejes: la competencia estatal sobre extranjería, la realidad social de los residentes en Cataluña y la coherencia constitucional con el resto del Estado. Para Page, vincular la renovación de la residencia al dominio de un idioma cooficial introduce una asimetría que el Estado de las autonomías, dice, debe sortear.
El planteamiento de Illa y la crítica de Page
Salvador Illa defendió hace unos días que el catalán debe ser una pieza activa en los procesos de integración y planteó explorar fórmulas que vinculen su conocimiento con la renovación de los permisos de residencia, en lo que el Govern presentó como un mecanismo de cohesión. Page le replica que esa lógica, llevada al terreno administrativo, puede generar una distinción entre vecinos del Estado según la comunidad en la que vivan, algo que considera inaceptable.
El presidente manchego ha insistido en que su rechazo no es un cuestionamiento del catalán como lengua propia de Cataluña —«nadie en el PSOE pone eso en duda»—, sino una objeción al uso de la residencia como palanca lingüística. «Extranjería es competencia del Estado y la igualdad entre españoles es la regla, no la excepción», ha resumido.
Una polémica que ya había llegado a las redes
El cruce entre Page e Illa se ha proyectado también al terreno audiovisual. García-Page grabó un vídeo en el que resume su rechazo en tres frases, una pieza que sus equipos han movido por X (antes Twitter), Instagram y Facebook. La estrategia de comunicación del presidente regional combina cada vez más las apariciones institucionales con el vídeo corto y el corte directo, en una línea que recuerda al estilo de los gobiernos autonómicos que más perfil propio se buscan dentro de un partido nacional.
El choque tampoco es nuevo. Page ha mantenido distancias públicas con la dirección federal del PSOE en cuestiones territoriales, financiación y relaciones con los socios independentistas. La novedad es que esta vez el destinatario no es Pedro Sánchez ni un consejero de Esquerra, sino otro presidente socialista, lo que tensiona el equilibrio interno del partido.
Repercusión política
Tras las palabras de Page, el PP ha aprovechado para subrayar que sus iniciativas en el Congreso ya iban en esa línea, mientras Vox ha hecho del rechazo a la inmersión parte central de su discurso catalán. ERC y Junts mantienen una posición favorable a la propuesta del Govern, defendiendo que el catalán forma parte de «la normalidad ciudadana» en Cataluña. Comunes y CUP la respaldan con matices.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, competente en la materia, no ha confirmado por ahora ningún cambio normativo en este sentido. Las decisiones definitivas sobre la regulación de la residencia, recuerdan fuentes ministeriales, dependen del Estado y se debaten dentro del marco común, no de cada comunidad por separado.
Preguntas frecuentes
¿Qué partido lidera García-Page?
El PSOE de Castilla-La Mancha. Es presidente de la Junta desde 2015 y mantiene una mayoría absoluta en las Cortes regionales.
¿Qué ha planteado Salvador Illa?
El president de la Generalitat ha defendido que conocer catalán forme parte de los procesos de integración y, en concreto, que pueda ser tenido en cuenta para renovar la residencia en Cataluña. La idea, todavía no articulada en una norma concreta, ha generado un intenso debate.
¿Puede aprobarse esa medida solo en Cataluña?
No de forma autónoma. La regulación del derecho de residencia depende del Estado, por lo que cualquier requisito adicional requeriría una norma estatal o un mecanismo legal nuevo.
¿Por qué se enfada el PSOE consigo mismo?
Porque la propuesta sale de un dirigente socialista (Illa) y la crítica viene de otro dirigente socialista (Page). Es un debate interno sobre el modelo territorial y lingüístico que el partido tendrá que cerrar tarde o temprano.


















