La Escuela de Protección Ciudadana, organismo dependiente de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, ha llevado a cabo durante esta semana el curso sobre ‘Técnicas de Intervención en Accidentes de Tráfico’, gracias al cual 20 miembros de los cuerpos de extinción y rescate han adquirido los conocimientos necesarios sobre las estrategias adecuadas para llevar a cabo diferentes intervenciones en accidentes de tráfico.

Los bomberos, procedentes de diversos parques de Castilla-La Mancha como Cuenca, Toledo y Talavera de la Reina (Toledo), han recibido formación teórica, y especialmente práctica, en este curso de 25 horas de duración, en el que se ha ofrecido formación sobre cuáles son y cómo se utilizan las principales herramientas, así como las secuencias que hay que llevar a cabo para rescatar a las personas atrapadas tras un accidente de tráfico.

A través de esta acción formativa, los miembros de los cuerpos de bomberos de la Comunidad Autónoma se han puesto al día en la utilización de técnicas y estrategias adecuadas en el rescate de personas cuando estas quedan atrapadas en los vehículos tras un accidente de tráfico. También han recibido formación para salvaguardar su propia seguridad durante la intervención en estos siniestros, donde la premura del tiempo y las condiciones de trabajo suponen un riesgo para su labor.

Este curso, que se ha desarrollado en las propias instalaciones de la Dirección General de Protección Ciudadana en Toledo, ha tenido una duración de tres días, en los cuales los bomberos van adquiriendo la destreza necesaria para lograr el rescate de las personas atrapadas en los vehículos, sin causarles daños y con la celeridad suficiente para que puedan ser atendidas cuanto antes por los sanitarios.

Cuando el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha coordina la intervención de los grupos de actuación en un accidente de tráfico, tanto bomberos como sanitarios deben trabajar de manera sistematizada y coordinada, con el fin de realizar una secuencia ordenada de la excarcelación de las personas atrapadas, cuidando al mismo tiempo que reciban las atenciones médicas precisas hasta que puedan ser trasladados a un centro hospitalario.

Esta acción, que se lleva a cabo todos los años en la Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha, contribuye a dotar a los cuerpos de intervención de los conocimientos necesarios para que su trabajo permita salvar vidas en aquellos accidentes de tráfico más graves.