Una treintena de personas con discapacidad intelectual de Ciudad Real participarán un año más en los Talleres de Pensamiento Libre que Plena Inclusión Castilla-La Mancha y el Centro de Filosofía para Niños, con la financiación del Patronato de Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de Ciudad Real van a llevar a cabo a lo largo de este año 2020.

Una treintena de personas con discapacidad intelectual de Ciudad Real participarán un año más en los Talleres de Pensamiento Libre que Plena Inclusión Castilla-La Mancha y el Centro de Filosofía para Niños, con la financiación del Patronato de Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de Ciudad Real van a llevar a cabo a lo largo de este año 2020.

El objetivo de estos talleres es que cada participante trabaje sus potencialidades, aprenda a pensar mejor, a expresar sus ideas y a respetar las de los demás. Los talleres son espacios en los que se estimula a cada persona a pensar, a hacer preguntas y a ponerle nombre a sus emociones. Esta mañana ha tenido lugar la inauguración de estos talleres en el Espacio Joven.

La concejala de Acción Social, Matilde Hinojosa, agradecía el trabajo de Plena Inclusión para que Ciudad Real sea una ciudad cada vez más inclusiva. “Con este taller que durará hasta diciembre una vez al mes durante 4 horas al mes, los chicos y las chicas de diferentes entidades de la ciudad van a aprender a pensar. Nos tenemos que enseñar a pensar a todos y todas en esta ciudad, en esta sociedad que hoy más que nunca necesita de pensamiento crítico, de personas autónomas que pensemos por nosotros mismos. Y en este taller para estos chicos y chicas se está trabajando en esta cuestión, haciendo que Ciudad Real más justa más igualitaria y más inclusiva”.

Sandra Tello, técnico de Plena Inclusión Castilla-La Mancha, reconocía que “es una actividad que comenzamos el año pasado en Ciudad Real, aunque es el cuarto año que se hacen en la región. Están participando 5 entidades con unas 30 personas en estos talleres que se celebran una vez al mes, hasta el mes de diciembre”.

Además destacaba cómo “la experiencia es cada vez más gratificante y son talleres en los que la forma de trabajar es diferente. No son talleres donde nosotros llegamos y contamos, y las personas escuchan, sino que son totalmente inclusivos en todos los aspectos: los participantes que son personas con discapacidad intelectual de diferentes niveles, y trabajamos todos los aspectos que tienen que ver con la inclusión en su generalidad, porque todas las personas tienen algo que decir, todas son valiosas y desde su forma de ver el mundo vamos aprendiendo y vamos haciendo el taller entre todos”.

Luis Alberto Prieto, responsable del Centro de Filosofía para Niños de España, valoraba cómo se intenta que estas personas “aprendan a pensar mejor, que sean más autónomos, que aprendan a decidir siguiendo un pensamiento crítico, un pensamiento creativo y un pensamiento moral. Aunando esas tres patas del pensamiento que sean autónomos, libres y tengan una mayor capacidad de decisión”.

Montse Huertas admitía que “se trata de trabajar el pensamiento crítico en las personas con discapacidad, toda la parte creativa, buscar alternativas a los conflictos y la parte de cuidados, la parte ética que no se suele trabajar mucho con ellos, para que las personas sean cada vez más autónomas y puedan pensar por su mismas”.