UGT ha reclamado este jueves que la próxima reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se aborde con criterios técnicos y desde el diálogo social, y que quede «fuera de cualquier debate politizado». La petición del sindicato llega en vísperas del 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, y en pleno repunte de los índices de siniestralidad laboral, especialmente en sectores como construcción, agricultura, industria y logística.
La organización sindical considera que la actualización de la norma vigente, aprobada en 1995, es «imprescindible» para adaptarla a las nuevas formas de trabajo, a los riesgos psicosociales y a los cambios derivados de la digitalización y del trabajo a distancia, y advierte de que su tramitación no debe convertirse en un campo de batalla político.
Una ley con casi tres décadas a la espalda
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales ha recibido modificaciones puntuales desde su aprobación, pero no una revisión de fondo. UGT defiende que la reforma debe reforzar el papel de los delegados de prevención, mejorar las evaluaciones de riesgos en pymes y micropymes, ampliar la protección frente a riesgos emergentes, como los relacionados con la salud mental o las altas temperaturas, y endurecer el régimen sancionador en los casos de incumplimiento reiterado.
El sindicato denuncia además la falta de cultura preventiva y de evaluaciones de riesgos en las pymes de Castilla-La Mancha, un aspecto que considera estructural y que la reforma debería ayudar a corregir.
Movilizaciones y diálogo social
UGT ha enmarcado su petición en una semana cargada de movilizaciones por la seguridad en el trabajo. El sindicato ha convocado manifestaciones el 28 de abril en Castilla-La Mancha para exigir medidas contra la alta siniestralidad laboral, en línea con las concentraciones que se desarrollarán en el resto del país.
La organización insiste en que la reforma debe pactarse en la Mesa de Diálogo Social, con la participación del Gobierno, la patronal y los sindicatos, y rechaza que se convierta en un instrumento de confrontación entre formaciones políticas. «La salud y la vida de los trabajadores no admite atajos partidistas», sostienen.
Castilla-La Mancha, una región con cifras preocupantes
UGT recuerda que Castilla-La Mancha mantiene cifras de siniestralidad por encima de la media nacional en algunos indicadores, especialmente en accidentes graves y mortales en el sector primario y en la construcción. La región necesita, a juicio del sindicato, refuerzo de la Inspección de Trabajo, planes específicos en pymes y formación continua para los delegados de prevención y los servicios médicos de empresa.
Próximos pasos
El Gobierno tiene previsto remitir el anteproyecto de reforma a la mesa de diálogo social en las próximas semanas. UGT ya ha avanzado que aportará propuestas en línea con las que defiende la Confederación Europea de Sindicatos y que vigilará cualquier intento de rebajar el contenido protector de la ley en sede parlamentaria.
Preguntas frecuentes
¿Qué ley se quiere reformar?
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, vigente desde hace casi tres décadas y considerada desfasada para los nuevos riesgos del mercado laboral.
¿Qué cambios reclama UGT?
Refuerzo de los delegados de prevención, evaluaciones de riesgos efectivas en pymes, atención a los riesgos psicosociales y a las altas temperaturas y un régimen sancionador más firme.
¿Por qué pide que se mantenga al margen del debate político?
Porque considera que las decisiones deben basarse en criterios técnicos y en la salud de los trabajadores, no en intereses partidistas que entorpezcan la tramitación.
¿Cuándo se debatirá la reforma?
El Gobierno tiene previsto llevar el anteproyecto a la mesa de diálogo social en las próximas semanas, con vistas a su aprobación parlamentaria a lo largo de 2026.


















