La Unión General de Trabajadores (UGT) ha expresado su preocupación por la reciente decisión del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), que establece un régimen que permite la continuación del uso de ambulancias con más de diez años de antigüedad. Según el sindicato, esta medida pone en riesgo la seguridad de los pacientes y de los profesionales sanitarios.
UGT señala que las ambulancias más antiguas pueden presentar fallos mecánicos y no cumplir con los estándares de calidad necesarios para garantizar un servicio eficaz en situaciones de emergencia. Esto podría afectar tanto la capacidad de respuesta ante urgencias como el estado de salud de los pacientes que requieren un traslado rápido y seguro.
El sindicato ha hecho un llamado a las autoridades competentes para que reconsideren esta normativa y se priorice la renovación de la flota de ambulancias. Además, UGT insiste en la importancia de que se destinen los recursos necesarios para mejorar la infraestructura y los servicios de salud en la región, garantizando así una atención adecuada y segura para todos los ciudadanos.
La denuncia de UGT se suma a un creciente clamor dentro de la comunidad médica y entre los trabajadores del sector sanitario, quienes también han manifestado su preocupación por las condiciones en las que se lleva a cabo el servicio de emergencias en Castilla-La Mancha. La situación ha generado un debate sobre la necesidad de inversiones en el sistema de salud para poder ofrecer una atención digna y de calidad.
















