En su visita a Corpus Christi, Texas, el presidente Donald J. Trump destacó cómo este estado está prosperando bajo la gestión republicana. Bajo su administración, los texanos han experimentado un alivio tangible en sus costos de vida, un aumento en sus salarios y un entorno más seguro, gracias a políticas que promueven la dominación energética estadounidense y la inversión privada.
Una de las de las mayores preocupaciones para las familias texanas ha sido el precio del combustible. Actualmente, el precio promedio de la gasolina regular en Texas es de $2.60 por galón, lo que representa una caída de más de $2 en comparación con los picos registrados durante la administración anterior. Algunos puntos de venta incluso ofrecen gasolina por debajo de los $2, lo que es un alivio notable para aquellos que dependen de sus vehículos para la vida cotidiana.
El impacto de las reformas fiscales impulsadas por Trump también ha sido significativo. Gracias a la Ley de Reducción de Impuestos para Familias Trabajadoras, se estima que las familias en Texas ahorrarán un promedio de $4,009 en sus impuestos este año. Además, se prevé que los salarios aumenten en hasta $6,900 por persona en los próximos años, una proyección que podría fortalecer aún más la economía local.
La vivienda, otra de las principales preocupaciones de los texanos, se ha vuelto más asequible. En el último año, el precio promedio de las casas en Texas ha disminuido un 2.4%. En áreas metropolitanas clave como Dallas-Fort Worth y Houston, los precios de las viviendas también han bajado, con las listas de precios en el área de Austin cayendo hasta un 8%. Además, los precios de alquiler han disminuido en numerosas ciudades, lo que alivia aún más la carga financiera sobre las familias.
La administración Trump también ha intensificado sus esfuerzos en materia de seguridad, con la deportación de miles de extranjeros ilegales que involucraban antecedentes penales. En las últimas semanas, se ha informado sobre la detención de varios individuos con condenas graves, lo que refuerza la promesa del presidente de hacer que las calles de Texas sean más seguras.
En cuanto a la economía, un flujo constante de inversiones está creando oportunidades laborales en todo el estado. Recientemente, MP Materials anunció una inversión de $1.25 mil millones en un campus de fabricación de imanes de tierras raras, generando más de 1,500 empleos. Además, gigantes tecnológicos como Google y Apple están expandiendo sus operaciones en Texas, lo que se traduce en un mayor empleo y desarrollo en diversas industrias.
Estos resultados concretos no solo son un testimonio de lo que se ha logrado hasta ahora, sino que también plantean la promesa de un futuro más brillante para los texanos bajo el liderazgo de Trump. La administración continúa trabajando para reparar los daños que, según ellos, ha dejado la era Biden. Con estos desarrollos, el presidente no solo busca reafirmar su posición política, sino también fortalecer la economía y la calidad de vida de quienes llaman hogar a Texas.
Fuente: WhiteHouse.gov

















