La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha utilizado una planta de la Residencia Virgen del Prado de Talavera de la Reina (Toledo) para atender pacientes dados de alta hospitalaria, pero que no pueden volver a sus domicilios particulares y tienen que pasar un periodo de aislamiento.

Así, el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha elegido esta residencia de titularidad pública, porque tiene una planta donde ya se está atendiendo a tres pacientes positivos del propio centro, asintomáticos, con un circuito sectorizado, independiente y totalmente seguro para el resto de residentes del centro.

El objetivo es habilitar una salida segura de los hospitales a pacientes que ya no requieren hospitalización y que están a expensas de pasar la cuarentena, ya que muchas de las personas en esta situación, no pueden regresar a sus domicilios por condiciones precisas de habitabilidad.

Hasta el momento se ha derivado a una persona que ya había recibido el alta hospitalaria y que necesita pasar los días correspondientes a la cuarentena. Va a ser atendido por personal del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha y de la Junta de Comunidades.

Desde Sanidad de Castilla-La Mancha, se quiere trasladar el mensaje que la Residencia Virgen del Prado no ha sido intervenida ni medicalizada, sino que reúne las mejores condiciones para atender a este tipo de personas.

Ya en la primera ola Sanidad firmó un protocolo conjunto con Bienestar Social para altas hospitalarias de personas mayores que no tienen criterios de hospitalización.