La directora provincial de Sanidad, María del Prado Carretero, ha puesto en valor “la labor que realizan los 77 sanitarios locales que trabajan en los Servicios de Salud Pública de la provincia de Toledo para garantizar la seguridad e higiene de los alimentos, la sanidad ambiental, la vigilancia epidemiológica y la prevención de enfermedades transmisibles” y ha agregado que “este trabajo, realizado de forma coordinada con el resto de profesionales y recursos de las áreas sanitarias correspondientes, es una garantía para la salud de los ciudadanos”.

Carretero hizo la afirmación en una reunión mantenida con los responsables de los Servicios Oficiales de Salud Pública de la provincia de Toledo, con el objetivo de coordinar y homogeneizar actuaciones de los profesionales sanitarios. Asistieron representantes de las secciones de Control e Inspección Alimentaria, Sanidad Ambiental, y Supervisión y Auditorías, así como el coordinador veterinario provincial y los jefes de los distritos de Salud Pública.

Entre las cuestiones abordadas en la reunión, la directora provincial de Sanidad resaltó la puesta en común del programa para el control de la acrilamida en establecimientos alimentarios, y la revisión de actividades que se fueron realizando en los distritos los diferentes servicios de Salud Pública a lo largo de 2018.

María del Prado Carretero ha señalado que con el programa de la acrilamida y el control oficial realizado por los profesionales sanitarios de los distritos de salud, “se pretende fomentar la elaboración de alimentos con los niveles más bajos posibles de acrilamida y, por supuesto, con niveles inferiores a los valores de referencia marcados legalmente” y ha agregado que “para ello, se actuará revisando procesos industriales y establecimientos de restauración”.

La acrilamida es una sustancia genotóxica que se produce en alimentos de alto contenido en azúcares reductores cuando se cocinan a muy altas temperaturas.

En cuanto a los programas que componen la cartera de servicios de los distritos de Salud Pública, se analizaron también las novedades normativas y su aplicación en la vigilancia sanitaria de aguas de abastecimiento para consumo humano y de aguas recreativas (piscinas), entre otras materias.

Asimismo, se concretaron medidas para reforzar actuaciones en la gestión de brotes de toxiinfección alimentaria, control de alimentos, inspección de carne de caza, vigilancia y control de rabia (animales mordedores), prevención de la legionelosis o la gestión del sistema de intercambio rápido de información (SCIRI) en alertas alimentarias.

Relevancia de las actividades llevadas a cabo en 2018

La directora provincial de Sanidad hizo un balance de los datos obtenidos desde el mes de enero de 2018 en los Distritos de Salud provinciales y destacó que  “estos datos muestran la relevancia e importancia de las actividades llevadas a cabo por los 77 sanitarios locales (farmacéuticos y veterinarios) en la provincia para garantizar la salud de los ciudadanos, así como para mejorar las condiciones de salubridad de los consumidores”.

Así, María del Prado Carretero ha destacado que en la campaña 2017-2018 se han inspeccionado 54.825 piezas de caza mayor, detectándose y declarándose 156 casos de triquinelosis en jabalíes. Asimismo, se han sometido a observación clínica 311 animales mordedores para vigilar y controlar posibles casos de rabia.

Además, se visitaron 8.988 establecimientos alimentarios (sobre un censo que arrojó un total de 11.438) y hubo 442 apercibimientos, apertura de 100 expedientes sancionatorios y suspensión de actividad en 31 de ellos. También se tomaron 1.046 muestras de alimentos para realizar diferentes análisis microbiológicos de aditivos, metales pesados y otras sustancias.

Otras actividades llevadas a cabo han sido las siguientes: inspección de 103 abastecimientos de agua para consumo humano; 1.082 inspecciones en piscinas; y, por último, la inspección de 1.056 instalaciones de riesgo de legionelosis.

Junto a estos datos, Carretero ha señalado que otros programas que forman parte de la cartera de servicios de los distritos de salud son la vigilancia y control de biocidas y productos químicos; el control de establecimientos de tatuaje y micropigmentación; y la supervisión de las condiciones higiénico-sanitarias y menús en los comedores escolares.

Los Servicios de Salud Pública de la provincia de Toledo están integrados por equipos multidisciplinares próximos a los ciudadanos que trabajan con eficacia y calidad, de forma coordinada con el resto de profesionales del área sanitaria correspondiente, para garantizar la protección de la salud de los toledanos. Estos servicios, que están formados por veterinarios y farmacéuticos de Salud Pública, veterinarios de matadero y auxiliares administrativos, actúan en los diez distritos sanitarios de la provincia, bajo la coordinación de la Dirección Provincial de Sanidad.

Cada uno de los distritos de salud tiene su propio Jefe de Distrito, que oficia como responsable de la coordinación de actuaciones de los profesionales que desarrollan su labor en 34 centros de trabajo desde donde se atienden a los diversos municipios provinciales. En el caso del control y supervisión de mataderos, los profesionales están divididos en 19 centros y coordinados por el Jefe de Equipo de Matadero.