El Gobierno de Castilla-La Mancha reunirá este mes de junio al grupo de trabajo que comenzará los trabajos para elaborar la Estrategia de Cooperación al Desarrollo 2018-2022, un documento que sentará las líneas generales de la política del Ejecutivo autonómico en esta materia.

El director general de Acción Social y Cooperación, Ramón Lara, ha trasladado este compromiso al presidente de la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha, Braulio Freyre, y a la vicepresidenta de la organización, Ana Belén Rojas, con quienes ha mantenido una reunión en la Consejería de Bienestar Social.

La Estrategia de Cooperación al Desarrollo 2018-2022 se basará en tres ejes: participación en su diseño, evaluación continua y calidad basada en la planificación, al tiempo que se desarrollará con el resto de políticas del Gobierno.

Convocatoria de subvenciones

Por otra parte, durante el encuentro, se ha tratado sobre la convocatoria de subvenciones para 2018 de proyectos de Cooperación al Desarrollo que ascienden para este año a 2.080.900 euros, un 4 por ciento más el pasado año.

Estas ayudas, que se han recuperado durante esta legislatura y cuyo plazo de presentación de solicitudes acaba de finalizar, están destinadas a organizaciones no gubernamentales para la realización de proyectos en poblaciones desfavorecidas y vulnerables de los países en desarrollo.

Los proyectos de Cooperación Internacional para el desarrollo están fundamentados y ajustados a las prioridades horizontales que actúan como principales inspiradores de la cooperación castellano-manchega y que son la lucha contra la pobreza, el enfoque basado en los derechos humanos, la equidad de género, la sostenibilidad medioambiental y el desarrollo humano sostenible.

También son sectores de actuación preferente aquellos que contribuyen a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados en 2015 en la Cumbre de las Naciones Unidas, entre otros, poner fin a la pobreza y el hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y la agricultura sostenible.

Además, a garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas; una educación inclusiva, equitativa y de calidad; conseguir la igualdad entre los género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas; combatir el cambio climático y favorecer la disponibilidad de agua y saneamiento.

En el año 2017, se presentaron 54 solicitudes a esta convocatoria y se resolvieron de forma favorable 25 proyectos.