Se ha comenzado a planificar el curso 21-22 y ante el final de la pandemia, el Ministerio de Educación junto a las Consejerías de las Comunidades autónomas han resuelto bajar la distancia de seguridad de 1,5 metros a 1,2 metros. Esto es un eufemismo que se traduce en que ya no serán necesario desdoblar grupos donde ha sido necesario, volviendo a las ratios máximas que marca la normativa, gracias a la sentencia ganada por STE-CLM en el TSJ, ya que en Castilla-La Mancha habíamos sufrido ratios ilegales desde 2015.

A pesar de los riesgos sanitarios que podrían producir las nuevas variantes del virus, y de suponer una peor atención del alumnado, al volver a aulas masificadas, suprimir los desdobles, supondrán la pérdida de 800 cupos extra, asignados a los centros educativos, no solo para garantizar la distancia de seguridad sanitaria, sino para paliar el déficit formativo que el confinamiento había producido el curso anterior.

Recordamos que esos cupos se repartieron de forma desigual en los centros educativos. Los más pequeños y menos numerosos (centros rurales y CRAs) apenas recibieron refuerzos en sus plantillas, mientras que en los más grandes y de zonas urbanas se aumentaron entre medio cupo y un cupo sus plantillas. De esta forma, esos 800 cupos se traducen en más de 1.300 personas interinas que se han jugado la vida en los peores momentos de la pandemia, cuando se desconocía los efectos en los centros educativos, y ahora verán reducidas sus posibilidades de trabajo.

Al problema de la desaparición de las plantillas COVID se une las dudas de la continuidad del Plan de Éxito escolar (Prepara-T, Ilusiona-T, Titula-S), casi 700 cupos que al ser financiados principalmente por fondos europeos no tienen asegurada la continuidad para el próximo curso.

Sumando unos y otros, el sistema educativo público de Castilla-La Mancha tendrá aproximadamente 2000 profesores menos, un claro paso atrás en la mejora de la atención del alumnado y de la calidad de su formación. Si a esto sumamos que este año ha habido más bajas que nunca por la pandemia y por los aislamientos, las perspectivas para el profesorado interino de cara al próximo curso no son nada halagüeñas.

Reclamamos al Gobierno regional que ponga la educación en valor y deje de usarla como un mero reclamo electoralista. La Educación, la Sanidad y los Servicios Sociales, los tres pilares del estado de bienestar, se defienden con inversión, no con proclamas y externalizaciones.

STE-CLM PROPONE

  • Bajar las ratios en educación infantil a 20 alumnos por grupo y a 23 en primaria, como fue la intención al inicio de este curso. Esta medida proporciona seguridad sanitaria para todo el curso y sobre todo mejorará la atención que nuestro alumnado se merece.
  • Reducir a 18 hora lectivas la jornada laboral del profesorado de secundaria, lo que supone tener más tiempo para atender al elevado número de alumnos y alumnas de estas enseñanzas y poder dedicar esa reducción a las constante demandas que los centros tienen de coordinación docente y desarrollo de programas educativos propios.
  • Mantener la financiación en educación de este año como primer paso para acercarnos a los estándares europeos cuanto antes.

Con estas 3 medidas, se daría un paso de gigante en la mejora de nuestra maltrecha educación pública. Tan solo haría falta tener voluntad política para ello, y creer en los Servicios Públicos.