79.746 euros anuales por cada uno de los cuatro vicepresidentes del Gobierno; 74.858 euros anuales por cada uno de los restantes 18 ministros; 72.768 euros anuales por cada uno de los 27 secretarios de Estado; 64.516 euros anuales por cada subsecretario y asimilado; 53.163 euros anuales por cada director general y asimilado…Este es el gasto asociado al ‘Gobierno de coalición progresista’.

Eso, sin tener en cuenta los abonos por otros conceptos, como dietas, productividad y gastos de representación y sin incluir en esta suma otros muchos costes relacionados con los puestos de Subdirección General creados en los distintos departamentos ni los asimilados a éstos que existen en los distintos Gabinetes.

Una mastodóntica y extensa estructura de Gobierno que cuesta a los españoles, como mínimo, 15.844.111 de euros anuales solo en sueldos de altos cargos. Y ello sin contar con los sustanciosos salarios de las empresas públicas o con participación del Estado (la presidenta de Red Eléctrica de España, SA percibe 546.000 euros anuales) o
de los distintos reguladores.

“El grave drama económico y social que se avecina exige de quienes nos gobiernan que acompasen el gasto político a las posibilidades de los ciudadanos. Los españoles cargan sobre sus hombros con la responsabilidad de sostener el Estado del bienestar y deben recibir un mensaje claro e inequívoco de que su esfuerzo diario y su sacrificio individual en favor del superior interés de la comunidad se dirige correctamente”, ha asegurado el diputado por Alicante y portavoz en la comisión de Transparencia Democrática, Eduardo Ruiz.

Por ello, desde VOX insisten en la obligación ética y moral de impulsar políticas que disminuyan la carga que para los ciudadanos supone la existencia de superestructuras de Gobierno. “Tenemos el deber constitucional de vigilar que el gasto público se programe y ejecute con criterios de eficiencia y economía. España atraviesa una gran tragedia… pero tiene 4 Vicepresidencias y 22 Ministerios”, añaden.

¿Qué propone entonces VOX?

  1. Eliminar tres de sus Vicepresidencias, dejando solo una.
  2. Eliminar, al menos, 10 ministerios que no desempeñen cometidos indispensables, reduciendo el número de departamentos de 22 a 12 y suprimiendo o rebajando la categoría y el sueldo de los altos cargos vinculados a estos.
  3. Promover las modificaciones pertinentes en la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno y en la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público, así como en la normativa concordante, para fijar un máximo legal de dos Vicepresidencias del Gobierno y de 12 departamentos ministeriales, de forma que el Consejo de Ministros esté integrado por un máximo de 13 personas, incluido el Presidente del Gobierno.
  4. Completar en el plazo de 6 meses una auditoría de las Administraciones Públicas que detecte aquellas entidades públicas, observatorios y organismos autónomos que no realicen funciones esenciales, que tengan fines meramente ideológicos o que no sirvan al interés general, procediendo inmediatamente a su disolución.
  5. Dirigir todos los esfuerzos económicos del Estado a proteger la economía española, el tejido empresarial y los puestos de trabajo, así como a mantener las prestaciones públicas que aseguren la cobertura de las necesidades reales de los españoles y la provisión de aquellas que en justicia les correspondan.

Una única vicepresidencia y diez ministerios menos: el plan de austeridad propuesto al Gobierno 3

Nota de Prensa de VOX.