El Observatorio de la Violencia del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), integrado por la Administración regional, colegios profesionales, organizaciones sindicales y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ha mantenido hoy una reunión de coordinación en Talavera de la Reina, la primera de las reuniones provinciales que se sucederán en las próximas semanas.

Según ha explicado el director general de Recursos Humanos del SESCAM, Íñigo Cortázar, “el Observatorio va a celebrar en los próximos meses reuniones de ámbito provincial, con el objetivo de acercar este órgano a los profesionales y que conozcan las medidas en las que se está trabajando para abordar el problema de la violencia en el ámbito sanitario”.

“Queremos que los profesionales encuentren en el Observatorio un órgano al que recurrir y en el que exponer sus ideas, propuestas y preocupaciones”, ha recalcado.

En este sentido, el director general de Recursos Humanos del SESCAM ha recordado que en la reunión del Observatorio de la Violencia celebrada el pasado 9 de noviembre se marcó como objetivo a corto plazo la elaboración de un registro común que aglutine tanto las denuncias presentadas ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como las que se recogen en la propia Administración.

Este registro va a permitir no solo contabilizar las agresiones, sino que ofrecerá herramientas para definir políticas de prevención, además de abrir la puerta a elaborar un mapa de las agresiones en el sistema sanitario público e identificar puntos calientes o usuarios especialmente conflictivos, permitiendo así adoptar las medidas que sean necesarias.

Asimismo, el director general ha recordado que se está trabajando también en la definición de un plan formativo dirigido a los profesionales del SESCAM en materia de prevención, detección y actuación frente a situaciones de conflicto y agresiones.

Por otra parte, también se está ultimando un protocolo de comunicación y coordinación con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de modo que estos acompañen a los profesionales sanitarios en aquellos casos en los que es necesario realizar una asistencia fuera del centro sanitario y se detecta una agresividad especial.

Un año de Observatorio

El Observatorio de la Violencia para prevenir las agresiones al personal del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha se puso en marcha hace un año como herramienta para homogeneizar los criterios de las distintas gerencias respecto a la prevención y a los protocolos de actuación en estos casos, así como para avanzar en medidas de detección, prevención y actuación en los ámbitos necesarios para evitar o minimizar el número de incidentes.

Así, el director general ha remarcado que el Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene una postura clara “de rechazo a la violencia, sea de la naturaleza que sea, y que se produzca en cualquiera de nuestros centros sanitarios”, al tiempo que ha agradecido la implicación de todos los agentes que participan en este Observatorio, y ha reconocido especialmente la interlocución con la Policía Nacional y la Guardia Civil, con los que el trabajo coordinado ha permitido afrontar “cada uno de los lamentables incidentes en los que por desgracia se han visto envueltos profesionales de nuestro servicio de salud”.

“La puesta en marcha de este Observatorio ha sido muy positiva para abordar los incidentes violentos que desgraciadamente se producen en algunas ocasiones”, ha señalado, y ha recordado que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha durante la actual legislatura varias medidas para abordar esta problemática.

En este sentido, ha explicado que el SESCAM ha mejorado la protección jurídica que ofrece a sus profesionales en el caso de agresiones sufridas en el ejercicio de su actividad en el ámbito del sistema sanitario público regional, para lo que cuentan con un servicio de asesoramiento jurídico durante las 24 horas del día, los 365 días del año.

Asimismo, y desde hace un año, el Gabinete Jurídico de la Junta de Comunidades está autorizado a personarse como acusación particular en todas las agresiones físicas que sufren los profesionales del SESCAM.