La delegada de la Junta, Carmen Olmedo, asistió este viernes a la inauguración de la exposición temporal “La ostentación del poder. Metalurgia en la Prehistoria y la Protohistoria”, centrada en la importancia que tuvo el metal en las sociedades humanas que ocuparon el territorio que actualmente conforma nuestra Comunidad Autónoma.

Olmedo que estuvo acompañada por el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín,  destacó que la exposición pretende desechar la idea de que  Castilla-La Mancha era un “erial y zona de paso” demostrando que “en esta tierra había riqueza y habitantes que decidían acogerse a esos avances tecnológicos como era el tratamiento del metal”.

En este sentido, la delegada de la Junta señaló que exposiciones como la inaugurada en  Valdepeñas forma parte del proyecto cultural del Gobierno de García-Page  para que la cultura y el patrimonio “estén al alcance de todos” y “democratizar la posibilidad de que todos los ciudadanos vivan donde vivan tengan la posibilidad de disfrutar de nuestro patrimonio” señaló al considerar primordial “saber de dónde venimos para saber lo que somos actualmente y de lo que podemos llegar a ser”.

La muestra, que se puede visitar hasta el 9 de diciembre en el Museo Municipal de Valdepeñas, comenzó su andadura en 2016 en el Museo de Ciudad Real, donde fue comisariada por los arqueólogos  Honorio Javier Álvarez y Manuel Molina. Precisamente, la delegada de la Junta ha querido agradecer al Ayuntamiento de Valdepeñas y al equipo humano del Museo Municipal, el trabajo realizado en la preparación de la exposición.

Se trata de una exposición que reúne 262 piezas procedentes de diferentes museos de la Región, entre los que se encuentran los de Ciudad Real, el ‘Cerro de las Cabezas’ de Valdepeñas y Guadalajara.

Dividida en ocho módulos, la muestra hace hincapié en los importantes cambios de orden social que trajo consigo la metalurgia: desde las dificultades inherentes a la extracción y la manipulación del mineral, que significó que al principio sólo pudiese ser accesible a las élites; hasta la generalización de su uso con la irrupción de la metalurgia del hierro, observándose, no obstante, una clara distinción de los grupos sociales en función del acceso al mismo.

La muestra destaca por un discurso didáctico en el que se combinan espacios que reconstruyen hornos de las edades del Bronce y del Hierro, talleres de orfebrería ibérica, de acuñación de moneda o una herrería; junto una magnífica selección de objetos de cobre, bronce, hierro, oro, plata y plomo, que van desde el Calcolítico hasta finales del mundo ibérico. Todo ello ilustrado por una serie de audiovisuales.

La Edad del Bronce está representada, entre otros, por yacimientos emblemáticos de Ciudad Real como La Encantada o Los Dornajos en Cuenca, así como moldes de fundición de la Loma del Lomo de Cogolludo (Guadalajara).

Particular interés tiene el apartado dedicado a la orfebrería donde destacan las piezas de talleres de orfebre de la provincia de Ciudad Real.