En una reciente medida adoptada por la administración estadounidense, se ha emitido una nueva enmienda dirigida a abordar las amenazas del suministro de opioides sintéticos a través de importaciones de bajo valor provenientes de la República Popular China (RPC). Esta acción se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio para combatir la crisis de opioides en Estados Unidos, que ha cobrado miles de vidas en los últimos años.
El presidente, mediante un decreto ejecutivo, ha establecido que a partir del 2 de mayo de 2025, los envíos de productos de China, valorados en menos de 800 dólares, ya no disfrutarán de la exención de derechos de aduana conocidos como «de minimis». Esta medida surge tras la identificación de prácticas engañosas por parte de ciertos exportadores chinos, quienes ocultan sustancias ilícitas en sus despachos para evadir la detección y los aranceles.
El ejecutivo destaca que este cambio es necesario dada la magnitud del problema asociado a los opioides sintéticos, que se ha convertido en un desafío para la salud pública en Estados Unidos. Las modificaciones pendientes aseguran que el Departamento de Comercio ha implementado los sistemas requeridos para la recolección de tarifas sobre esos productos, lo que facilitará la aplicación efectiva de estas nuevas tarifas aduaneras.
El nuevo decreto establece que todos los envíos aéreos y postales de productos que caen bajo la categoría de opioides sintéticos deberán cumplir con un esquema específico de tarifas, que incluye un impuesto ad valorem del 30% del valor del artículo, así como tarifas específicas que variarán con el tiempo. Con esto, se espera desalentar el tráfico de estos productos peligrosos mientras se mantiene un flujo legal de comercio internacional.
Además, se introducen regulaciones que obligan a los transportistas a reportar a la Aduana y Protección Fronteriza (CBP) la cantidad total y el valor de los ítems postales transportados, lo que pretende incrementar la transparencia y el control sobre este tipo de importaciones.
Los críticos de esta acción ya han manifestado su preocupación sobre cómo estos impuestos podrían repercutir sobre los consumidores y las pequeñas empresas que dependen de productos de bajo costo importados de la RPC. Asimismo, se ha solicitado al Secretario de Comercio un informe sobre el impacto que esta modificación podría tener en las industrias estadounidenses y sobre la posibilidad de extender la ineligibilidad de «de minimis» para paquetes provenientes de otras regiones como Macao.
Este paso refleja una postura más dura de la administración frente al tráfico de sustancias controladas y señala un compromiso renovado en la lucha contra la crisis de opioides que continúa afectando a comunidades en todo el país. Con estas medidas, Estados Unidos busca proteger su mercado interno y al mismo tiempo enviar un mensaje claro sobre las prácticas comerciales ilegales.
Fuente: WhiteHouse.gov