Para la compra de equipos de protección individuales para sus trabajadores.

El Ayuntamiento de Miguelturra ha decidido donar a los trabajadores de las dos residencias de ancianos de la localidad equipos de protección individual (EPI), en concreto monos y mascarillas, por valor de 3.000 euros.

La iniciativa ha partido del equipo de Gobierno de coalición y ha sido respaldada por los grupos de la oposición, conscientes de que ambas residencias han sufrido, especialmente, como consecuencia de los efectos causados por la COVID-19, tanto por parte de los usuarios como por los propios trabajadores.

Desde que se decretó el estado de alarma, el Ayuntamiento de Miguelturra, sobre todo, a través del Área de Servicios Generales, ha mantenido un contacto estrecho con ambas residencias a través de diferentes medios para colaborar en sus necesidades, enviándoseles información de interés y utilidad pública.

Los trabajadores municipales han desinfectado, a diario, sus inmediaciones, entradas y salidas, y ha existido una perfecta coordinación con el Gobierno de Castilla-La Mancha, cuando GEACAM ha desinfectado el interior de sus instalaciones el día 1 de abril y con la Brigada de Guzmán El Bueno, de Córdoba, y el Batallón de Almagro, que desinfectaron las diferentes estancias de la residencia número 2 los días 10 y 11 de abril.

El Ayuntamiento también ha entregado a ambas residencias, hasta la fecha 2.800 unidades de guantes de nitrilo sin polvo, 300 mascarillas KN95, 700 mascarillas quirúrgicas, 310 mascarillas higiénicas, 40 litros de gel higienizante hidroalcohólico, 150 pares de botas de agua, 57 buzos/monos, 170 pantallas protectoras, 198 gorros, 280 capuchas y 10 calzas.

Asimismo, se ha puesto a disposición de ambas residencias el servicio de ayuda psicológica municipal y la lavandería del centro de día y se les propuso la desinfección de la parroquia una vez que se inicien los actos de culto.

La alcaldesa Laura Arriaga quiere transmitir el apoyo, cariño y reconocimiento de toda la corporación y del pueblo de Miguelturra tanto a los actuales residentes, como a sus familiares y a los propios trabajadores, pues han sido todos ellos los que más han padecido y sufrido los efectos de esta pandemia, con el ánimo y la esperanza de que, poco a poco, se recupere la normalidad con el respaldo y aliento de toda la localidad.