Las recientes III Jornadas sobre la Guerra Civil en Cogolludo han suscitado un notable interés al aportar nuevas perspectivas sobre uno de los períodos más oscuros del siglo XX en España. Organizado por la Sociedad de Amigos de Cogolludo (SADECO) y varias instituciones colaboradoras, este evento ha convertido al pueblo en un epicentro de reflexión y memoria histórica.
El programa ha contado con la participación de investigadores y vecinos, subrayando la necesidad de seguir documentando acontecimientos que han dejado huella en la memoria colectiva de la localidad. Según César Pérez, presidente de SADECO, la iniciativa ha pasado de ser una simple conferencia a un programa más ambicioso, que incorpora investigaciones y actividades audiovisuales.
Durante las jornadas, se presentaron testimonios inéditos, como los diarios de soldados, que ofrecen una visión más humana de la guerra. Un hallazgo sobresaliente fue el cuaderno de cuentas de un oficial, que documenta los precios de la vida cotidiana durante el conflicto, proporcionando una mirada penetrante a la realidad de la época.
Las conferencias también abordaron temas como los combates aéreos de la Batalla de Guadalajara, con Juan Antonio García relatando los eventos desde una perspectiva personal y detallada. Carlos Pulido añadió un enfoque investigativo sobre el accidente del bombardero Tupolev SB-2, reuniendo valiosa información a través de archivos y visitas al sitio.
Otro tema destacado fue la investigación de Alfonso José López sobre los grafitis dejados por soldados en trincheras y búnkeres. Estas expresiones culturales reflejan emociones humanas como el miedo y la esperanza, y su preservación es vital para entender las experiencias personales de aquellos tiempos.
Una excursión al Monte Trapero permitió a los participantes sumergirse en el contexto táctico del frente de Guadalajara y escuchar relatos sobre la vida en el campo de batalla, destacando momentos de camaradería entre bandos rivales.
El estreno del mediometraje «La Plaza Vacía» fue el gran cierre del evento, capturando la atención de todos los asistentes y subrayando la conexión inquebrantable entre cine y memoria histórica.
Estas jornadas han demostrado que la historia sigue viva, y que cada nuevo descubrimiento es esencial para comprender nuestro pasado, asegurando que la conversación permanezca abierta y relevante para futuras generaciones.















