La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, ha visitado junto a la concejala de Urbanismo, Raquel Torralbo, y el concejal de Hacienda, Nicolás Clavero, las obras del aparcamiento en superficie que se está construyendo en la calle Lirio. En unas semanas podrían terminar estas obras que van a permitir la adecuación de este solar que estaba tapiado tras la demolición del edificio de la Escuela Infantil en el año 2012, para aparcamiento de unos 80 vehículos.

La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, ha visitado junto a la concejala de Urbanismo, Raquel Torralbo, y el concejal de Hacienda, Nicolás Clavero, las obras del aparcamiento en superficie que se está construyendo en la calle Lirio. En unas semanas podrían terminar estas obras que van a permitir la adecuación de este solar que estaba tapiado tras la demolición del edificio de la Escuela Infantil en el año 2012, para aparcamiento de unos 80 vehículos.

Las obras consisten en el asfaltado de la superficie del solar, en la construcción de nuevos acerados según la nueva alineación de las calles Lirio y Quevedo, la adecuación de la red de saneamiento, y en el soterramiento de instalaciones eléctricas y de comunicaciones. El presupuesto es de 141.000 euros.

Durante las obras en esta parcela de 2.000 metros cuadrados, donde se ubicaba antiguamente la casa del Señor Menchero, se ha hecho un seguimiento arqueológico exhaustivo de los movimientos de tierra y se han realizado sondeos estratigráficos para la adecuada caracterización histórico-arqueológica del área de afección de las obras. Entre los hallazgos, se han encontrado los restos de un cuerpo de fábrica antiguo delimitado por dos muros perpendiculares entre sí que pertenecerían a un edificio construido en la primera mitad del siglo XV.

La concejala de Urbanismo, Raquel Torralbo, confirmaba que estos muros “corresponden a una edificación de arquitectura civil. No sabemos qué uso podría tener. Hemos acordado con los técnicos de la Junta de Comunidades y de Patrimonio que vamos a rehabilitarlos en otro proyecto”.

El muro septentrional tiene 0,80 m de espesor e incluye una puerta de paso tapiada de 1,90 m de luz y 3,30 m de altura, que remata con un arco de ladrillo. El muro occidental, más reformado, tiene 1,80 m de espesor y presenta un vano adintelado que comunica con la propiedad colindante.

En futuras actuaciones se dejará un espacio perimetral para poder llegar a la cota inicial de de este edificio “y que todos los ciudadrealeños podamos valorarlo y entenderlo”, para lo que se musealizará. En ese futuro proyecto se realizarán trabajos de conservación y restauración de estos muros, debidamente protegidos y musealizados.

La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, reconocía que este proyecto de aparcamiento “va a dar mucha vida al barrio, la parcela se ve mucho más amplia de lo que era antes, y los vecinos tendrán otra perspectiva. Nosotros tenemos un modelo de ciudad para los peatones, de sacar el tráfico del centro de Ciudad Real y peatonalizar, y hay que dar respuesta a una necesidad de los vecinos como es el aparcamiento de vehículos”.

Zamora consideraba que “es verdad que esta ciudad tiene un patrimonio que ha estado escondido, que ha estado oculto tras muchos muros de esta ciudad, y nos hace sentirnos satisfechos de poder recuperarlo para la ciudad. Lo que vamos a conseguir es que se recupere aún más patrimonio de la ciudad con esta arquitectura civil, con estas casas que existían en la ciudad”.

La primera edil reconocía que “una vez que el aparcamiento esté adecuado y protegido todo lo que se ve aquí, también tendremos otra parte de patrimonio que visitar en nuestra ciudad”, y avanzaba que el día 20 de noviembre se abrirán las plicas para las obras de adecuación del arco del Torreón.