La Sierra Norte de Guadalajara, una de las regiones más despobladas de Europa, está experimentando una notable transformación demográfica que ofrece un rayo de esperanza para otras áreas rurales en depresión. En 2025, la población de esta comarca alcanzó los 11.449 habitantes, un incremento respecto a los 11.373 del año anterior, manteniendo así una tendencia positiva durante tres años consecutivos.
Este aumento poblacional, concentrado principalmente en 28 municipios con Sigüenza, Jadraque y Cogolludo a la cabeza, es una señal alentadora. Sigüenza lidera con 81 nuevos habitantes, mientras que El Ordial destaca por un impresionante incremento del 20% en su población, ilustrando el potencial para revertir la despoblación.
María Jesús Merino, presidenta de ADEL Sierra Norte, atribuye este éxito a las políticas implementadas, que han sido fundamentales para abordar desafíos como la disponibilidad de vivienda. Desde 2022, se han invertido casi un millón de euros en la rehabilitación de inmuebles municipales, lo que está facilitando la llegada de nuevas familias a la comarca.
Sin embargo, Merino subraya que la vivienda sigue siendo un reto estructural que requiere mayor apoyo institucional. Si bien ADEL ha iniciado un camino efectivo, el refuerzo por parte de otras administraciones es esencial para garantizar un crecimiento sostenido.
Por otro lado, la Ley contra la Despoblación de Castilla-La Mancha ha jugado un rol positivo en el fomento del emprendimiento rural y ha facilitado la llegada de nuevos residentes. Merino también llama la atención sobre la necesidad de un Estatuto del Pequeño Municipio, que adapte la normativa a las realidades de los ayuntamientos rurales, diferenciándolas de las de las grandes ciudades.
El aumento poblacional de 2025 en la Sierra Norte de Guadalajara es mucho más que un simple dato demográfico; es un testimonio del esfuerzo conjunto de ayuntamientos, emprendedores y vecinos. La capacidad de revertir la despoblación en una región tan vulnerable demuestra que, con compromiso, mejora de la vivienda y apoyo institucional, el futuro del medio rural puede ser prometedor, ofreciendo oportunidades reales para quienes deseen establecerse en un entorno rural.

















