La red para el diagnóstico de patologías hematológicas integrada por los hospitales General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina, General Universitario de Ciudad Real, Gutiérrez Ortega de Valdepeñas, Santa Bárbara de Puertollano y Virgen de Altagracia de Manzanares, dependientes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha procesado muestras biológicas de casi 600 pacientes en su primer año de funcionamiento.

Esta red se puso en marcha como un proyecto piloto para trabajar de forma coordinada en verano de 2017 gracias a la adquisición, un año antes, de un citómetro de flujo de ocho colores en el Servicio de Hematología del Hospital de Talavera, lo que supuso dar un salto tecnológico de primer nivel situando al SESCAM en los mejores estándares diagnósticos internacionales.

Gracias a ello ha sido posible ampliar la capacidad diagnóstica de los cinco centros implicados, evitando desplazamientos innecesarios a los pacientes y facilitando la labor de los profesionales y la toma de decisiones en cada caso.

Así, los centros que forman parte de la red remiten al Hospital de Talavera las muestras biológicas del paciente, mayoritariamente sangre periférica y biopsias, para ser analizadas a través de citometría de flujo y poder emitir un diagnóstico.

Estas muestras, que son transportadas sin necesidad de contenedores especiales y que solo han de ser resguardadas de la luz, pueden ser estudiadas con fiabilidad hasta 24 horas después de su extracción.

Según ha explicado el jefe del Servicio de Hematología del Hospital de Talavera, Fernando Solano, el primer paso fue definir los protocolos y corregir posibles deficiencias, de manera que en los primeros seis meses del proyecto se recibieron muestras de 184 pacientes.

“A partir de enero de 2018 se observa un incremento progresivo del número de muestras recibidas, de manera que hemos pasado de recibir muestras de 56 en el primer mes de este año a casi 100 en el mes de junio”, apunta, sumando un total de 407 en los primeros seis meses de 2018.

En este sentido, ha señalado que “una vez procesamos la muestra, emitimos un informe detallado, con información clínica relevante, y todo ello disponible para los facultativos a través del visor clínico de Mambrino, lo que permite agilizar la atención al paciente, facilitando además la toma de decisiones más rápida a la hora de tomar una decisión sobre el tratamiento más adecuado”.

Asimismo, Fernando Solano ha resaltado que esta red de diagnóstico basada en la citometría de flujo permite no solo el diagnóstico de enfermedades hematológicas, sino también en el caso de las inmunodeficiencias y para el diagnóstico y manejo de las enfermedades autoinmunes, para las que cada vez has más tratamiento biológicos que requieren de una monitorización del paciente mediante citometría.

Trabajo en red

El desarrollo y puesta en marcha de distintas iniciativas de trabajo en red, implicando a distintos centros hospitalarios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, es una apuesta de la Consejería de Sanidad para optimizar al máximo los recursos del conjunto del servicio público de salud, poniéndolos a disposición del paciente y ofreciendo al ciudadano ser atendido los más rápido posible en el lugar y de la manera más adecuada.

Así, entre otras iniciativas, también destaca en esta línea de trabajo en red para apoyo al diagnóstico el proyecto ‘Ykonos VII’, como se conoce a la Red Regional de Informes e Imagen Médica de Castilla-La Mancha, ofrece a los facultativos del Servicio de Salud (SESCAM), tanto en Atención Hospitalaria como en Atención Primaria, herramientas avanzadas que facilitarán y agilizarán alcanzar un diagnóstico, con mayor rapidez y seguridad, lo que redunda además en una mejora de la calidad de la asistencia que se presta al paciente.