El vicepresidente de la Peña Taurina Popular, Antonio Martínez Iniesta denuncia que tras la inclusión en la ley Celaá de normas educativas relativas a la empatía con los animales subyace el carácter taurófobo de la izquierda. A su juicio, el desarrollo de la normativa de la ministra socialista adoctrinará a los niños para que rechacen la fiesta nacional, lo que a su vez redundará negativamente en el relevo generacional de la afición.

Con la ley Celaá se introduce en las aulas el totalitarismo animalista, en opinión de Martínez Iniesta, que exige la retirada de artículos que repercutirán en la economía y el medio ambiente de la región. “Si no hay aficionados no habrá toros de lidia. Y si no hay toros de lidia sobran las dehesas. Y si no hay ni toros ni dehesas no habrá festejos. Lo que implicará unas pérdidas para el sector de Castilla-La Mancha de más de 100 millones euros”, concluye.

Martínez Iniesta apunta al PSOE como máximo responsable de la repercusión en la comunidad autónoma de una ley educativa que pretende imponer a los alumnos un modelo de vida que rompe con la tradición sin mejorarla. “En manos del adoctrinamiento socialista los niños aprenderán que hay que eliminar todo aquello no encaje con el ideario de la izquierda. Y las corridas de toros no encajan”, aclara el vicepresidente de la Peña.

De ahí que califique de hipócrita el aparente apoyo al sector taurino del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al que exige que plantee a Isabel Celaá salvaguardar la Fiesta Nacional en el sistema educativo. “Debe hacerlo, aunque solamente sea para evitar el destrozo económico y medioambiental que su estigmatización generará en la comunidad autónoma si se enseña una realidad desvirtuada a los futuros aficionados”, expone Martínez Iniesta.