La Gerencia de Atención Integrada de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, acaba de implantar su Guía de prevención de caídas en dos centros sociosanitarios del área, la Residencia de las Viñas, en Madrigueras y la Núñez de Balboa, en Albacete. Un documento que, una vez puesto en marcha con buenos resultados en Atención Hospitalaria y Primaria, se irá extendiendo ahora al resto de recursos sociosanitarios.

Las caídas suponen un importante problema de salud para las personas mayores y significan uno de los principales síndromes geriátricos que están reconocidas como marcadores de la fragilidad del anciano. Aproximadamente, un tercio de las personas mayores de 65 años y la mitad de los mayores de 80 años que viven en la comunidad, se caen al menos, una vez al año. De los mayores que se caen, la mitad tienen caídas recurrentes y el 50 por ciento se vuelven a caer en el mismo año. En centros sociosanitarios, se calcula en un 40 por ciento los usuarios que sufren este problema que suele ser recurrente.

Además, más de un 70 por ciento de las caídas en personas mayores tienen graves consecuencias, como fracturas, heridas, esguinces, contusiones, etcétera, y más de la mitad presentan secuelas posteriormente. Por estos motivos, desde la Gerencia de Albacete, enmarcado en la estrategia regional de prevención de la salud, se decidió extender la guía a las residencias, un proyecto pionero en la provincia y con el que se cumple con los compromisos como centro adscrito a la excelencia en los cuidados, el conocido programa BPSO.

Como ha explicado la responsable de la implantación de la Guía en centros sociosanitarios, la enfermera y tutora de Geriatría, Verónica Ortiz, “pese a las dificultades de la pandemia, los profesionales se han volcado con ilusión en la elaboración de este trabajo”. En la redacción del texto ha participado un equipo formado por médicos, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, psicólogos, animadores sociales y personal de limpieza y mantenimiento.

Una visión conjunta que permite conocer las causas de las caídas y detectar las necesidades de mejora, por ejemplo, en suelos antideslizantes o iluminación de los espacios. “Nos revaluamos constantemente para encontrar el entorno favorable con el que se eviten las caídas”, ha comentaedo Ortiz. Durante esta pandemia se han detectado nuevos riesgos para las personas mayores como es la disminución de la visibilidad por el uso de gafas y mascarilla.

Así, la elaboración de estas guías es específica en cada centro, adecuando las medidas a cada edificio según sus condiciones. Por eso está siendo imprescindible la colaboración de los propios profesionales de las residencias. Los documentos ya se encuentran a disposición de los empleados y además han recibido una formación online que completa el conocimiento necesario de los indicadores y el proceso para la implantación de las medidas, basadas en la mejor evidencia científica. Porque trabajar con las guías aporta cuidados de alta calidad, mejoras en los resultados de salud y  fomenta  la labor en equipo.

Con la existencia de los protocolos y su instauración se pretende reducir el número de caídas y la gravedad de sus consecuencias. Igualmente, se trata de unificar criterios de prevención y actuación para disminuir el riesgo y aumentar la seguridad de los usuarios de la residencia o centro. Entre las recomendaciones básicas que se incluyen en los documentos: mantener suelos sin irregularidades, evitar cables, alfombras y objetos, uso de calzado adecuado o antideslizantes en las bañeras.

Una experiencia consolidada

El envejecimiento de la población es un problema mundial relevante; se estima que dentro de diez años habrá en el planeta más de 1.400 millones de personas mayores de 60 años. Esta realidad y el problema de las caídas en personas mayores, llevó a un equipo de 30 profesionales liderado por Pilar Córcoles, Victoria Ruiz y Ana Isabel Alcañiz a comenzar, en 2017, con la implantación en la Gerencia de Atención Integrada de Albacete de la primera Guía de Buenas Prácticas Clínicas ‘Prevención de caídas y lesiones derivadas de las caídas’. Dados los buenos resultados en el Hospital, se adaptó a los Centros de Salud y ahora empieza a llegar a los centros sociosanitarios.

El proyecto de la Gerencia de Albacete recibió en 2019 el reconocimiento del Ministerio de Sanidad en el marco de unas jornadas organizadas con motivo del Día Mundial de la Seguridad del Paciente. Esta iniciativa forma parte del Programa de Centros Comprometidos con la Excelencia en Cuidados, iniciada en España en el 2011, gracias a la colaboración entre la Unidad de Investigación de Cuidados de Salud (Investén-isciii), el Centro Colaborador Español del Instituto Joana Briggs para los cuidados en Salud basados en la Evidencia y la Asociación Profesional de Ontario (RNAO).