Esta idea ha sido respaldada y bien acogida por el Equipo Directivo del Centro y el resto de personal docente, que también viven con mucha preocupación la vuelta a las aulas.

Estos días se habla mucho de las medidas que se deben tomar en las aulas para prevenir contagios por COVID-19: uso de mascarilla, distancia de seguridad, gel hidroalcohólico y bajada de ratio entre otros. Sin embargo, es importante destacar que las aulas son un espacio interior y que es muy importante ventilarlas lo cual es un factor determinante para evitar la propagación del virus según los expertos, recomendación que no siempre es posible cumplir y menos cuando llegue el invierno.

Puesto que el coronavirus se propaga a través del aire, mayores niveles de anhídrido carbónico, CO2, en una habitación probablemente signifique que hay mayor probabilidad de transmisión si una persona infectada está en el interior, por ello si no se puede ventilar correctamente, una buena opción es poner un purificador de aire con un filtro de aire de alta eficacia (HEPA) ya que estos eliminan el 99,97 por 100 de todos los tamaños de partículas. Estos filtros no inactivan el virus pero lo retienen.

Por ello, la AMPA del Instituto de Enseñanza Secundaria “Campo de Calatrava” ha adquirido 15 máquinas para las aulas que más lo necesiten en el centro, se colocarán en aquellas que tengan más alumnos o en las que estén peor ventiladas, siguiendo criterios técnicos para lo que se ha dotado al centro también de un medidor de CO2 que mide la concentración de este gas y así poder decidir dónde es más útil. Para dicha compra, han contado con el asesoramiento de personal experto de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Esta idea ha sido respaldada y bien acogida por el Equipo Directivo del Centro y el resto de personal docente, que también viven con mucha preocupación la vuelta a las aulas.

La intención de esta Asociación es llegar a todas las aulas pero sus recursos son limitados y necesitan contar con apoyo económico, apoyo que puede llegar a través de los padres con su cuota de socio (tan solo 5 euros por familia, aunque se admite cualquier aportación extraordinaria), por lo que hacen un llamamiento a los padres del centro para que se hagan socios.

Esta inversión es una inversión de futuro, ya que estos filtros son máquinas útiles para siempre, incluso cuando la pandemia provocada por la COVID-19 acabe, la calidad del aire interior de las aulas es un tema preocupante. No es la primera vez que esta asociación invierte en salud, puesto que el curso pasado donó un desfibrilador. “Nos preocupa la formación de nuestros hijos, pero también su salud”, han señalado desde su Junta Directiva.