En un acto cargado de solemnidad y reflexión, representantes institucionales se reunieron a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real para guardar un minuto de silencio en memoria de María Belén, una víctima más de la violencia machista, cuyo trágico asesinato ha conmocionado a la provincia de Pontevedra. Este gesto, aunque simbólico, refleja el compromiso de las autoridades y la sociedad en general por enfrentar una problemática que sigue cobrando vidas.
Carlos Martín de la Leona, desde la Diputación Provincial de Ciudad Real, subrayó la imperiosa necesidad de confrontar este flagelo. «Es un problema que ataca directamente a las personas y a las familias, a toda la sociedad española», afirmó con firmeza. Hizo hincapié en la urgencia de modificar las normativas actuales, buscando mecanismos más efectivos que contribuyan a erradicar la violencia de género de la sociedad. Su llamado incluyó un pedido de reforzar la concienciación social desde las edades más tempranas hasta las más avanzadas, bajo un principio claro de «tolerancia cero».
El Subdelegado del Gobierno, David Broceño, presentó estadísticas preocupantes: en enero se registraron 1.052 víctimas de violencia de género, casi la mitad de los casos con especial relevancia. Además, se contabilizaron 76 denuncias durante el mismo periodo. Estas cifras, sostuvo Broceño, reflejan una situación alarmante que exige respuestas urgentes y coordinadas por parte de las instituciones.
Ante este panorama, los responsables institucionales instaron a la ciudadanía a utilizar los recursos disponibles para enfrentar situaciones de riesgo. Los teléfonos de atención 016, el 112 para emergencias, así como los números 062 y 091, son líneas vitales para solicitar ayuda o denunciar casos de violencia machista.
Este minuto de silencio, más que un homenaje, es un llamado a la acción. La violencia de género sigue siendo una herida abierta en la sociedad, y actores de todos los sectores deben unirse para sanarla de manera definitiva. La pérdida de María Belén no puede convertirse en otro número en las estadísticas; debe ser un catalizador para un cambio real y sostenido.
Fuente: Diputación de Ciudad Real

















