Con la llegada de la Navidad, la emoción y la anticipación invaden los hogares, y el árbol de Navidad se erige como el protagonista indiscutible de la decoración festiva. Sin embargo, a menudo se cometen errores en su decoración que pueden minar su potencial estético y la sensación de armonía en el hogar. Los expertos en decoración nos ofrecen valiosos consejos para evitar estos deslices y lograr un árbol que realmente deslumbre.
El primer error común radica en la falta de planificación. Muchos entusiastas decoradores se aventuran a colocar adornos sin una idea clara de la paleta de colores que desean o el tema que quieren desarrollar. Los expertos recomiendan establecer una clara combinación de colores antes de comenzar a decorar. Como destaca Clara Rodríguez, reconocida decoradora de interiores, «un árbol bien decorado tiene que contar una historia. Elegir entre dos y cuatro colores principales ayuda a mantener una coherencia visual».
Otro de los fallos más usuales es el exceso de adornos. En el afán de lograr un árbol más impresionante, se tiende a saturarlo de ornamentación, lo cual puede sacrificiar la estética y dar lugar a un resultado caótico. La clave de un árbol armonioso radica más en la disposición inteligente de los adornos que en su cantidad. Rodríguez advierte que «es mejor optar por menos decoración que por un exceso que puede resultar caótico». Esferas, luces y otros adornos deben ser cuidadosamente distribuidos para crear un equilibrio visual.
Las luces, el alma del árbol navideño, suelen ser otro punto de conflicto. Colocarlas al final del proceso de decoración es un error frecuente, pues complica su integración con el resto de los elementos. «Las luces deben ser colocadas antes que cualquier otro adorno», enfatiza Rodríguez. La recomendación es comenzar desde la parte inferior del árbol y ascender, envolviendo las ramas para obtener un efecto más natural.
Otro error que no debe pasarse por alto es la falta de personalización. Optar por decoraciones estándar, aunque visualmente agradables, puede resultar en un árbol que carece de personalidad. Incorporar elementos que cuenten una historia familiar, como ornamentos hechos a mano, confiere un carácter único al árbol. Según la decoradora, «cada adorno debe tener un significado; esto transforma el árbol en un reflejo de la familia».
Por último, no hay que subestimar la importancia de la base del árbol. La elección del soporte, la falda o la decoración del pie del árbol son cruciales para completar el conjunto. «Una buena base ayuda a anclar el árbol y puede complementar la decoración significativamente», concluye Rodríguez.
Con estas recomendaciones a la mano, quienes emprendan la tarea de decorar su árbol navideño pueden sentirse más seguros y creativos, evitando errores comunes y logrando una decoración que sea tanto atractiva como evocadora del espíritu navideño. Así, la celebración se llenará de alegría y armonía, con el árbol como un emblema de unidad y felicidad familiar.

















