El Gobierno de Castilla-La Mancha vincula la Estrategia Contra la Pobreza y la Desigualdad Social, puesta en marcha hace un año, con los objetivos para el Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Una estrategia que  empieza a dar resultados, “esperanzadores”, así lo ha destacado la Consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, que ha participado en el Pleno Extraordinario con motivo del Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza celebrado en las Cortes de Castilla-La Mancha.

La Estrategia, que se elaboró en colaboración con la Red de Lucha Contra la Pobreza (EAPN), va en consonancia con la Estrategia Europea 2020 y contempla la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, entre cuyos objetivos se encuentra el de poner fin a todas las formas de pobreza, estableciendo metas relacionadas con la pobreza severa y la pobreza infantil y adoptando una fuerte perspectiva de género.

La consejera ha destacado que los últimos datos analizados por la Encuesta de Condiciones de Vida de 2017 del Instituto Nacional de Estadística (INE), sitúan a Castilla-La Mancha como una de las regiones más avanzadas en igualdad y en eliminación de pobreza extrema.  La pobreza severa se ha reducido a la mitad en la región, lo que indica que “vamos por el camino adecuado aunque nos queda todavía por hacer”, ha asegurado, y que lo importante es poner medidas desde el primer momento para intentar solucionar a la mayor brevedad posible estas situaciones de sufrimiento que pueden tener las familias para conseguir que tengan una vida mejor. Precisamente, trabajar para que las personas puedan superar las situaciones de dificultad social y económica y conseguir una mayor estabilidad en sus vidas, era uno de los primeros objetivos del Gobierno.

Por tanto, hay que seguir incidiendo, ha destacado Sánchez, en las medidas que se desarrollan en todos los departamentos del Gobierno de Emiliano-García Page, como las implementadas desde el ámbito sanitario, para que la atención sanitaria llegue a todas las personas sin excluir a nadie, desde el educativo, en el que se han creado más escuelas rurales y más comedores escolares. Pero también se han impulsado planes de empleo, con apoyo específico para las personas en situación de vulnerabilidad, y se ha aprobado una ley pionera en igualdad de género.

Además, ha puesto el acento en las medidas específicas para combatir la pobreza que se han puesto en marcha desde la Consejería de Bienestar Social, con un Plan contra la Pobreza Energética pionero en Castilla-La Mancha, los Equipos Técnicos para conseguir la inclusión social y laboral de las familias más necesitadas y el incremento de las prestaciones económicas como las Ayudas de Emergencia y  el Ingreso Mínimo de Solidaridad.

Muchas medidas específicas y también muchas para desarrollar, para “entre todos y todas ir construyendo más bienestar social para toda la ciudadanía, pero específicamente para las personas y familias más vulnerables”.