La delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, Carmen Olmedo, ha confirmado que el Gobierno regional corregirá la decisión tomada por el anterior ejecutivo de Dolores de Cospedal en los años 2012 y 2013 que supuso la desaparición de la Zona Básica de Salud de Membrilla.

Una decisión que se plasmó en una Orden y que supuso posteriormente la pérdida de la atención continuada (urgencias) y del servicio de guardia de las farmacias, tal y como ha recordado Olmedo.

Para revertir esta situación, Olmedo ha garantizado que “el Gobierno del presidente García-Page atenderá la demanda la población de Membrilla, de colectivos y asociaciones y también de los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento”.

Por lo tanto, la delegada provincial de la Junta de Comunidades ha asegurado que “existe un compromiso claro con los membrillatos y membrillatas que se tendrá en cuenta en el diseño del nuevo mapa sanitario de Castilla-La Mancha”.

Una decisión que la propia Carmen Olmedo ha trasladado al alcalde de la localidad, Manuel Borja, a quien ha afeado que “haya instrumentalizado y alarmado a la población con un asunto que no se corresponde con la realidad”, al referirse a la concentración convocada a tal efecto.

A este respecto, la representante del Ejecutivo castellano-manchego ha lanzado un mensaje de tranquilidad tanto a los vecinos y vecinas como a la plantilla de profesionales sanitarios que desempeñan su trabajo en la localidad porque “gracias a una decisión sensata y necesaria del presidente García-Page, Membrilla verá mejorado sustancialmente su sistema sanitario”.

Del mismo modo, la delegada provincial de la Junta de Comunidades ha lamentado que en noviembre de 2014 –tres años después de haber concluido las obras- el anterior Ejecutivo regional inaugurara las nuevas infraestructuras como centro sanitario equivalente a un consultorio en lugar de centro de salud como inicialmente se planteó, algo que “conllevó la reducción del número de profesionales, de servicios y de prestaciones. En ese momento es cuando hubiera tenido más sentido que nunca que el alcalde se hubiera movilizado al máximo en defensa de la atención sanitaria de Membrilla, algo que lamentablemente no sucedió”, ha concluido Olmedo.