El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha puesto en valor los buenos datos de rastreo de casos COVID que registra la provincia de Guadalajara, derivados de una notable labor de trazabilidad y control de los equipos de profesionales que realizan este trabajo, y que la ha permitido posicionarse, según el Instituto Carlos III de Madrid, como “la provincia que mejor rastrea de España”.

El presidente ha hecho estas declaraciones en Cabanillas del Campo, donde ha procedido a firmar con el alcalde del municipio, José García, el convenio que permitirá la construcción del segundo centro de salud de la localidad. Un acto en el que también han estado presentes el presidente de las Cortes en Castilla-La Mancha, Pablo Bellido; el consejero de Sanidad, Jesús Fernández; la consejera de Empresas, Economía y Empleo, Patricia Franco; el presidente de la Diputación provincial de Guadalajara, José Luis Vega; y el delegado de la Junta en Guadalajara, Eusebio Robles, entre otras autoridades.

Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha ensalzado la labor realizada por los equipos de rastreadores en la provincia de Guadalajara y ha puesto de manifiesto “el enorme esfuerzo” que se está desarrollando en la región, “un esfuerzo del sistema sanitario que no se improvisa de la noche a la mañana” y que está permitiendo “dejar huella” en Castilla-La Mancha en materia sanitaria.

García-Page también se ha referido al cambio de mentalidad en la región, donde no hace muchos años se paraban obras y se firmaban acuerdos con Madrid para que los usuarios fueran allí en virtud de un convenio que a día de hoy ha caducado y “que ninguna de las dos partes lo ha reclamado, ni la Comunidad de Madrid, ni nosotros, ni los autores intelectuales del mismo”. Esto, según el presidente, “pone de manifiesto que hubo que aguantar una estrategia que significaba que íbamos a menos cuando nosotros realmente tenemos que aspirar a tener los mismos servicios”.

El presidente también se ha referido a las obras del nuevo Hospital de Guadalajara, “un hospital que va a quedar mucho mejor de lo que la gente imagina”. En este sentido, ha indicado que la nueva infraestructura sanitaria va a tener todos los servicios con los que cuenta actualmente, “más aquellos para los que antes la gente tenía que irse fuera”. Esta obra, ha dicho, es un ejemplo de que “se puede y debemos hacerlo: tener una sanidad de primera a la altura de los enormes profesionales que acumula la región”, y ha concluido que la Comunidad es con diferencia, en España, la que mayor expansión sanitaria tiene en infraestructuras y en personal.

Complejo residencial La Merced

Por último, el presidente se ha referido al nuevo complejo socio-sanitario que el Gobierno regional va a poner en marcha en La Merced, en la capital, al que está previsto trasladar a las personas mayores residentes en Los Olmos. De este modo, se opta, en lugar de “parchear una residencia de mayores”, por poner en marcha un gran complejo residencial que va a ofrecer, según ha recordado García-Page, de 80 a 120 plazas, lo que supondrá un importante incremento en la oferta residencial para mayores en Guadalajara. Para ello, la intención del Gobierno regional es acometer un nuevo edificio y llevar a cabo una remodelación de la parte ya existente.

Este nuevo recurso refleja, en palabras del presidente de Castilla-La Mancha, que “la conclusión que sacamos del COVID no es ir para atrás en las residencias y en la atención que prestamos, sino compatibilizar esa atención con otros usos nuevos”.

García-Page ha manifestado su creencia de que el futuro nos lleva “hacia modelos distintos” en la atención a los mayores con una mayor demanda del servicio de teleasistencia, o de la ayuda a domicilio, si bien ha puntualizado que este cambio en los modelos de atención “no va a ser nunca a costa de renunciar a la enorme red de residencias que tenemos”. Una amplia red residencial que “evidentemente en los momentos malos nos ha dado cifras de fallecidos por encima de la media por el simple hecho de que tenemos muchas más plazas que la media de España”. En este punto, García-Page ha recordado, a modo de ejemplo, que en Castilla-La Mancha existen prácticamente tantas residencias como en la Comunidad de Madrid, con una tercera parte de su población.