El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confirmado hoy que en el mes de septiembre mantendrá un encuentro de trabajo con el presidente del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, “tras tres años esperando a ser recibido por Mariano Rajoy”. Así, y tras lamentar la “pérdida de tiempo” que ha supuesto este hecho en la interlocución entre ambas Administraciones, se ha comprometido a exigir a Pedro Sánchez “lo mismo o más” que hubiese pedido a Rajoy.

Recordó que en su rol de presidente “he sido de aquellos que han ofrecido apoyo y lealtad al Gobierno cuando se ha tratado de España, e incluso me he dejado muchos pelos en la gatera cuando hubo que apostar poque en España se parasen ya las elecciones y hubiera Gobierno, aunque no fuera el mío”.

De este modo lo ha señalado García-Page este viernes durante el acto de inicio de las obras de remodelación de la nueva Oficina ‘Emplea’, así como del Centro Regional de Formación de la Cerámica y el Vidrio, en Talavera de la Reina (Toledo), dos recursos que compartirán instalaciones en el antiguo instituto ‘Padre Juan de Marina’ de la Ciudad de la Cerámica y cuyas obras costarán un millón de euros.

El jefe del Ejecutivo autonómico reconoció que “cada día que pasa se me ocurren más cosas que pedirle al presidente”, advirtió que comprometerá a Pedro Sánchez a una afirmación taxativa para poner blanco sobre negro en el calendario las enormes preocupaciones de Talavera, tanto en materia ferroviaria como logística e hidrológica.

Reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF)

Por otro lado, y respecto a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), celebrada ayer, García-Page ha señalado que ha tenido ocasión de “intercambiar opiniones” con el presidente Pedro Sánchez y con la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, al respecto de este órgano del Ministerio de Hacienda, que es “infinitamente importante para los próximos años en cuanto a los proyectos que tenemos en marcha ayuntamientos, diputaciones y, particularmente, las autonomías, y que queremos sacar adelante”.

Así, ha mostrado su deseo de que se abra un escenario “de mejora y desahogo, pues hay que quitarle al menos dos agujeros al cinturón que aprieta particularmente a los servicios públicos más elementales, y así se lo trasladamos ayer al Gobierno”.

García-Page lamentó que los ajustes “los padezcan sobre todo las autonomías”, porque esto repercute en la sanidad, la educación, la dependencia y las prestaciones sociales de mayor necesidad. Se comprometió a que la “holgura” en el margen de déficit obtenida tras la negociación europea sea dirigida a los servicios públicos de primera necesidad, y no a caprichos ni obras de las que “quedan bien en el currículum personal de un presidente”. Se buscará hacer inversiones con mayores criterios de equidad.

Durante este acto, el presidente ha estado acompañado por la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco; el subdelegado del Gobierno en la provincia de Toledo, Carlos Ángel Devia; el presidente de la Diputación Provincial de Toledo, Álvaro Gutiérrez; y el alcalde de la ciudad, Jaime Ramos.