El Hospital de Talavera contará con un nuevo mamógrafo digital con tomosíntesis, cuyo montaje se iniciará la semana que viene, así como con dos nuevas salas de Radiología Digital, una en el área de Urgencias y otra en el servicio de Radiología, antes de que finalice esta legislatura.

Así lo ha afirmado el presidente de la región, Emiliano García-Page, durante la visita que ha realizado al Hospital General Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina, donde ha estado acompañado por la consejera de Fomento, Agustina García Élez; y por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz.

El presidente regional ha explicado que Castilla-La Mancha está inmersa en dos procesos que la sitúan a la cabeza del ranking nacional en materia de Sanidad, uno en incorporación de profesionales y otro en renovación tecnológica.

Actualmente, ha explicado García-Page, “somos la Comunidad con mayor crecimiento y expansión de todo el sistema sanitario español, apostando por la contratación de profesionales y por su formación”.

Ejemplo de ello es que, a lo largo de la legislatura, la Gerencia del Área Integrada de Talavera ha aumentado en 78 profesionales su plantilla. Y la apuesta que se ha realizado en renovación tecnológica hará que se consiga llegar al cien por cien de renovación en el equipamiento del área de Radiología del Hospital talaverano en los próximos años.

Así, el próximo 4 de mayo, van a comenzar los trabajos para la instalación de un mamógrafo digital con tomosíntesis, incluido en el convenio con la Fundación Amancio Ortega, que va a requerir una obra de adaptación del espacio, así como un proceso de instalación estimado en menos de 15 días.

El Área Integrada de Talavera de la Reina ha incorporado durante la actual legislatura equipamiento tecnológico por valor de casi 2 millones de euros. Con esta partida se ha podido adquirir la sala de Radiología Digital que hoy se ha visitado y que ha contado con una inversión superior a los 200.000 euros, enmarcada dentro del Plan de Renovación de Alta Tecnología Sanitaria diseñado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, para proveer de una mayor vida útil y añadir nuevas funcionalidades o actualizar las disponibles en los equipos instalados en los centros sanitarios dependientes del SESCAM.

Uno de los principales avances de esta tecnología es la digitalización de la imagen, que conlleva la mejora de la calidad de la misma, nuevas herramientas de postprocesado o una menor tasa de repetición. Asimismo, este nuevo equipamiento contribuye a la reducción de las dosis de radiación que reciben los pacientes, ya que los nuevos sistemas que incorporan permiten realizar procesos con unas dosis mucho más bajas que los equipos actuales, mejorando la protección radiológica del paciente.

En este sentido, cabe recordar que la Unidad de Patología de la Mama del Hospital de Talavera reorganizó en 2017 su actividad y sus espacios, diseñando un circuito físico por el que la paciente con patología o sospecha de patología de la mama, transita para someterse a las pruebas que los facultativos pauten como necesarias, sobre la base del protocolo de acto único, un proyecto puesto en marcha en 2014 pero en el que se habían detectado carencias, especialmente relacionadas con el equipamiento tecnológico y la adecuación de espacios, que no permitían que alcanzara toda la eficacia y eficiencia que potencialmente ofrecía.

Asimismo, el presidente de Castilla-La Mancha ha recordado que, a partir de agosto, se ampliarán las metabolopatías a detectar a través de las pruebas del talón, pasando de las 20 actuales a 24, gracias a la tecnología adquirida por el Gobierno Regional y que está situada en el Instituto de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina.

Listas de espera

La incorporación de nuevo equipamiento tecnológico ofrece destacados beneficios, tanto para el paciente como para el profesional, pero también para el conjunto del sistema sanitario. Así, junto a la incorporación de nuevas pruebas diagnósticas o la mayor resolutividad que permite a los profesionales, destaca el descenso tanto en los tiempos de espera para realizar una prueba diagnóstica como en el número de pacientes en espera.

Tomando como ejemplo el Servicio de Radiología, en marzo de 2018 la lista de espera para someterse a una resonancia magnética era de ocho pacientes y una espera ligeramente superior a cuatro días frente a los 777 pacientes de marzo de 2014, con una demora media superior a 41 días. O los seis pacientes que había para realizarse un TAC, con una demora media de menos de 4 días, frente a los 696 pacientes, con una demora media de casi 71 días, en marzo de 2014.