En el marco de la educación profesional, se ha producido una aclaración relevante sobre las funciones que el profesorado de Formación Profesional (FP) debe desempeñar mientras sus alumnos se encuentran realizando prácticas en empresas. Este periodo, conocido como Formación en Centros de Trabajo (FCT), es una etapa crucial para los estudiantes, ya que les permite aplicar en un entorno laboral real los conocimientos adquiridos en el aula.
Las funciones del profesorado durante este tiempo no se limitan a la enseñanza directa. Su papel se extiende al seguimiento de los alumnos para asegurar que las prácticas se desarrollen conforme a los objetivos educativos establecidos. El profesorado debe mantener una comunicación fluida tanto con los estudiantes como con las empresas, supervisando el progreso y abordando cualquier incidencia que pudiera surgir.
Además, el profesorado es responsable de evaluar el desempeño de los estudiantes durante el periodo de prácticas, asegurándose de que cumplen con los requisitos necesarios para completar su formación. Esta evaluación se realiza en colaboración con las empresas, quienes aportan información esencial sobre el rendimiento y las competencias adquiridas por el alumnado.
En este sentido, el rol del profesorado es esencial para garantizar que la formación en empresas sea una experiencia enriquecedora y provechosa, permitiendo a los estudiantes adquirir no solo competencias técnicas, sino también habilidades interpersonales y profesionales que serán fundamentales en su futuro laboral.
Es fundamental que los profesores estén debidamente preparados para desempeñar estas funciones, lo cual implica una adecuada planificación y coordinación con las empresas. Este aspecto es crucial para el éxito de la FCT y para asegurar que los estudiantes obtengan el máximo beneficio de esta etapa formativa.
Nota de prensa de ANPE Castilla-La mancha.

















